La Operación Feriante que están desarrollando desde esta madrugada las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Melilla para evitar que migrantes lleguen a la península como polizones ocultos en atracciones de feria ha superado en sus primeras horas las cifras de los últimos años.
A falta del primer balance oficial provisional, fuentes policiales han informado a EFE de que hasta las 06:30 horas habían sido localizados en torno a una treintena de migrantes, sobre todo menores de edad, a los que se han sumado otros durante la mañana.
La actividad de las primeras horas de la Operación Feriante supera ya la cifra de la Operación Feriante de 2025, que fue la mayor de los últimos años con 31 migrantes localizados, mientras que en 2024 fueron 26, en 2023 fueron 24 y en 2022 solo uno.
Fuentes policiales asocian el repunte del dispositivo de este año, que no finalizará hasta el próximo miércoles 9 de septiembre, a la mayor presión migratoria que sufre Melilla desde finales de julio, que ha elevado la cifra de menores extranjeros no acompañados en la ciudad, superando con creces la capacidad máxima de los centros de acogida.
Según ha podido presenciar El Faro, la Policía Nacional ha ido inspeccionando las atracciones y en una de ellas, conocida como ‘La olla’, ha localizado a primera hora de la mañana a 5 migrantes ocultos, uno de los cuales estaba escondido en su interior y los agentes han tenido algunas dificultades para sacarlo al exterior.
Todos los migrantes localizados han sido esposados y trasladados por agentes fuera del Real de la Feria, donde continúa el blindaje policial por tierra y aire mientras los feriantes siguen desmontando las atracciones antes de dirigirse al puerto, en cuyo trayecto son escoltados por la Policía Nacional para evitar que los migrantes puedan saltar a los camiones.
No obstante, en el caso de uno de los menores encontrados dentro de la atracción, menor de edad, ha sido trasladado a la Jefatura Superior de Policía
La Guardia Civil se encarga de la vigilancia en el puerto, controlado por tierra, mar y aire, donde todos los camiones son de nuevo inspeccionados antes del embarque hacia la península con el objetivo de evitar que los migrantes pongan en peligro su vida intentando llegar a la península escondidos en los vehículos y atracciones de feria.
Para ello, han sido activadas diferentes unidades, entre ellas las del Servicio Cinológico con perros especialistas en la localización de personas, detección de explosivos y sustancias estupefacientes, además de la patrullera Río Guadiana y apoyo tecnológico de un detector de latidos del corazón para la búsqueda de personas y de un equipo de drones.
En declaraciones a los medios, el teniente Francisco Javier Navas, jefe de la sección de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Melilla, ha informado en declaraciones a los periodistas de que “la función primordial” de los agentes es la seguridad de los migrantes, que se ocultan en las atracciones generando “una situación bastante grave porque cualquier movimiento de la atracción o del vehículo puede ocasionarle daños, incluso algo peor”.
Ha señalado que, aunque esta operación especial finaliza el miércoles, con el embarque de las últimas atracciones hacia la península, “el grueso sale generalmente entre hoy y esta noche”.








