Somos Melilla ha manifestado públicamente su profunda preocupación por la forma en que el Gobierno de la Ciudad Autónoma, liderado por el Partido Popular, está impulsando la futura Cátedra Amazigh en colaboración con la Universidad de Granada (UGR). La formación localista considera que el proyecto se está diseñando sin contar de forma efectiva con representantes y referentes de la propia comunidad amazigh de Melilla.
La secretaria de Política Institucional de Somos Melilla, Jadu Driss, ha denunciado que se pretenda crear un equipo de investigación destinado al estudio y promoción de la cultura amazigh “sin sus protagonistas”, una situación que, según advierte, puede desembocar en un caso de “apropiación cultural”.
Por este motivo, el partido ha anunciado el envío de una carta oficial dirigida al rector de la Universidad de Granada con el objetivo de abrir un periodo de reflexión que permita corregir el enfoque inicial del proyecto. Desde la formación han querido dejar claro que respaldan “sin ningún tipo de reserva” la creación de la cátedra, al tratarse de una reivindicación histórica de hace décadas en la ciudad. No obstante, insisten en que la iniciativa debe desarrollarse con la participación activa de la comunidad amazigh.
Durante su intervención, Jadu Driss utilizó una comparación directa para cuestionar la configuración actual de la cátedra. “¿Alguien se imagina una tortilla de patatas sin huevos? Pues es eso exactamente lo que están haciendo con la cátedra Amazigh en Melilla”, afirmó. Para la dirigente localista, el planteamiento actual ignora la existencia de referentes académicos, culturales, sociales y asociativos pertenecientes a la cultura amazigh que podrían liderar o formar parte fundamental del proyecto.
Driss señaló directamente la responsabilidad del Partido Popular en la gestión de esta iniciativa y cargó especialmente contra la consejera de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor, Fadela Mohatar. La secretaria de Política Institucional aseguró no sentirse sorprendida por la actuación de la consejera, aludiendo a sus “limitaciones intelectuales”. Sin embargo, también puso el foco sobre la Universidad de Granada, subrayando que una institución académica debe ser consciente de la importancia de incorporar a los principales protagonistas culturales en un proyecto de estas características.
La dirigente de Somos Melilla recordó además que este tipo de conflictos ya se han producido en otros contextos internacionales. Como ejemplo, mencionó los casos de los maoríes en Nueva Zelanda, los pueblos indígenas en Canadá y el pueblo sami en Escandinavia. Según explicó, todos ellos plantearon en su momento la misma cuestión: “¿Por qué se iba a investigar sobre ellos sin ellos? ¿Por qué iban a activar un equipo estratégico en liderazgo académico sin contar con los principales protagonistas?”.
En la carta institucional que remitirán al rector de la UGR, la formación expresa su valoración positiva hacia la creación de espacios dedicados al estudio de la lengua y la cultura amazigh. Asimismo, destacan que Melilla “no puede entenderse sin su realidad amazigh, sin su lengua, sin su memoria”. A pesar de ello, consideran imprescindible que una cátedra de esta envergadura nazca desde la “excelencia académica, el rigor científico, la participación plural y el respeto” hacia quienes han defendido este legado cultural durante generaciones.
Desde Somos Melilla sostienen que una cátedra sobre la cultura amazigh no debe limitarse a hablar de los imazighen, sino que debe contar con ellos como sujetos activos de conocimiento, memoria, creación y pensamiento, y no únicamente como objeto de estudio.
La formación subraya además que Melilla cuenta con investigadores, docentes, artistas y líderes asociativos imazighen plenamente cualificados para formar parte de los órganos de dirección, coordinación y asesoramiento de la futura cátedra. Por ello, solicitan a la Universidad de Granada que habilite mecanismos reales de participación que garanticen una presencia efectiva y no meramente “accesoria o simbólica”.
Finalmente, Jadu Driss realizó un llamamiento a estudiantes, académicos y referentes culturales y asociativos de la ciudad para que participen activamente en el debate y planteen una crítica constructiva ante las instituciones implicadas.
Desde Somos Melilla insisten en que “aún se está a tiempo de corregir esta carencia” y defienden que la cátedra pueda convertirse en un espacio de reconocimiento y reparación para una cultura “que no necesita ser tutelada, sino escuchada, respetada e incorporada en condiciones de igualdad”.








