Siete trabajadores del aeropuerto están pendientes de un traslado forzoso. En la mañana de ayer estaba prevista la reunión entre los representantes de los empleados del aeropuerto de Melilla y el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda. Tras la reunión ambas partes declinaron hacer declaraciones públicas. Únicamente el mandatario autonómico reiteró su apoyo a la plantilla del aeródromo local, en unas declaraciones concedidas a Onda Cero Melilla. La reunión con el presidente Imbroda abortó la iniciativa que tenían programada los trabajadores en la noche del pasado jueves de quedarse a pasar la noche en las instalaciones del aeropuerto de Melilla.
En el día de ayer, la plantilla esperaba conocer los nombres y apellidos de los siete empleados que deberán trasladarse forzosamente a otro aeropuerto gestionado por AENA. La tensa espera continúa por el momento, pues aún se desconocen quienes serán los trabajadores melillenses que deberán trasladarse a partir del 1 de junio de este año, tal y como explicó a El Faro el delegado sindical de CCOO en AENA, Francisco Casado, el pasado miércoles.
Lo que sí se conoce es que de los siete trabajadores, cuya permanencia en Melilla pende de un hilo, tres son del departamento de Apoyo y Atención al Pasajero (AAPUC), dos del área de Administración y otros dos del Centro de Coordinación Aeroportuaria (CECOA). Estos traslados forzosos forman parte del Plan de Eficiencia que AENA presentó el pasado año.







