El Consejo de Ministros ha aprobado este martes, a propuesta del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, un programa que movilizará una inversión total de 7.000 millones de euros para las comunidades autónomas y del que Melilla gestionará 7 millones de euros durante los próximos cinco años.
La aprobación de este plan supone un incremento de los recursos destinados a la ciudad autónoma con respecto al anterior marco estatal. En el caso de Melilla, la dotación económica pasa de los 4,2 millones de euros contemplados en el plan previo a 7 millones de euros en el nuevo periodo, lo que representa un aumento de 2,8 millones.
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha destacado que el nuevo Plan Estatal de Vivienda refuerza la protección pública en esta materia y ha subrayado que las viviendas impulsadas con dinero público no podrán ser objeto de especulación. Según ha explicado, este nuevo marco busca consolidar un modelo en el que la financiación pública quede vinculada a una función social permanente.
El plan, además, triplica los fondos que serán gestionados por las comunidades autónomas e introduce un sistema de corresponsabilidad en la financiación. En este reparto, el Gobierno de España aportará el 60 por ciento de los recursos, mientras que las comunidades autónomas asumirán el 40 por ciento restante.
La inversión prevista estará orientada al desarrollo de políticas públicas de vivienda con las que se pretende garantizar tanto la asequibilidad como la protección permanente de todas las viviendas que sean movilizadas con cargo a los fondos del nuevo Plan Estatal de Vivienda. La distribución de esos recursos también queda fijada por grandes líneas de actuación. Al menos un 40 por ciento de los fondos se destinará a la construcción y adquisición de viviendas, un 30 por ciento irá dirigido a la rehabilitación del parque residencial ya existente y el 30 por ciento restante se reservará para reforzar la protección de los colectivos y territorios que más lo necesiten.
Entre las principales novedades de este nuevo plan figura precisamente esa protección permanente para todas las viviendas que se construyan con financiación procedente del programa estatal. A ello se suma la incorporación de una cláusula antifraude destinada a garantizar la transparencia en los procesos de adjudicación de viviendas protegidas. De igual modo, el plan contempla el impulso de un sistema de datos públicos con el objetivo de facilitar a la ciudadanía el acceso a información veraz y transparente.
Desde el Ministerio se ha señalado que el proceso de elaboración del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 ha contado con la participación de las comunidades autónomas, con las que se ha mantenido un diálogo continuado desde el inicio. Este trabajo se ha desarrollado siguiendo la directriz trasladada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la última Conferencia de Presidentes celebrada en Barcelona, en la que planteó la redacción de un plan de país basado en el acuerdo.
Como resultado de ese proceso, se han celebrado 28 reuniones con las comunidades autónomas para abordar el contenido del plan, además de encuentros con entidades, agentes sociales y expertos. De ese intercambio han surgido 365 aportaciones, que han sido estudiadas e incorporadas a la redacción final del documento.
El nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 persigue cinco grandes objetivos estratégicos con los que se busca actuar de forma estructural sobre el mercado de la vivienda. Entre ellos se encuentran el aumento de la vivienda pública, protegida y asequible; la mejora del parque residencial mediante actuaciones de rehabilitación bajo criterios de eficiencia y accesibilidad; el adelanto de la edad de emancipación de la población joven; la reducción de la tasa de esfuerzo que supone pagar una vivienda; y la reversión de las zonas tensionadas, con una atención especial al medio rural.
Para avanzar en la consecución de esos objetivos, el plan articula diez medidas destacadas agrupadas en tres grandes ámbitos de actuación: construcción, rehabilitación y protección. En el apartado de más construcción, el programa recoge el impulso a la edificación de nuevas viviendas, la industrialización del sector, medidas para revertir las zonas de mercado tensionado y ayudas destinadas a acelerar la ampliación del parque público.
En materia de rehabilitación, el plan incorpora ayudas para obras de mejora, apoyos adicionales para intervenciones en cascos históricos y medidas orientadas a movilizar vivienda vacía. En el ámbito de la protección, se incluyen ayudas para favorecer la emancipación de los jóvenes, apoyos para víctimas de violencia machista y medidas dirigidas a personas y colectivos vulnerables.
Con este nuevo marco, Melilla dispondrá de 7 millones de euros dentro del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 para desarrollar políticas públicas en esta materia durante el próximo lustro, dentro de un programa estatal que pretende reforzar la vivienda protegida, ampliar la intervención pública y consolidar mecanismos de acceso, rehabilitación y protección social vinculados al derecho a la vivienda.








