El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este lunes que el rey Felipe VI visitará Ceuta y Melilla porque existen "argumentos" y "se dan las condiciones" para ello, aunque volvió a evitar concretar una fecha a la espera de coordinarla con la Casa Real. Las declaraciones se produjeron en su entrevista de arranque de curso político en la cadena SER.
Sánchez subrayó que él ha sido el primer presidente en ejercicio en visitar Ceuta y Melilla en los ocho años que lleva gobernando, mientras que el Rey, proclamado en 2014, no lo ha hecho todavía, ni con gobiernos del PP ni con los suyos propios. El presidente evitó desvelar el contenido de sus conversaciones con Zarzuela, pero se mostró contundente al afirmar que hay "argumentos y razones suficientes" para que el jefe del Estado visite "por fin" ambas ciudades. Sobre el momento concreto, se limitó a señalar que llegará "cuando se den las condiciones para ello" y remitió a la Casa del Rey cualquier valoración sobre la postura de Felipe VI, precisando que los viajes se coordinarán entre el Gobierno y Zarzuela.
Solo dos reyes han pisado Ceuta y Melilla en el último siglo: Alfonso XIII, en 1927, y Juan Carlos I, en 2007. Aquel viaje desató una fuerte respuesta diplomática de Marruecos, que considera ambas ciudades territorios "ocupados". Rabat pidió entonces al monarca que renunciara al viaje y, al no conseguirlo, llamó a consultas a su embajador en España como gesto de protesta, en un episodio que tensó las relaciones bilaterales durante semanas. Ese precedente alimenta, según ha informado Vozpópuli, la cautela del actual Ejecutivo ante una eventual visita real a las dos ciudades autónomas.
En la misma entrevista, Sánchez aprovechó para criticar a quienes, como el expresidente José María Aznar, acuden a reivindicar el islote Perejil, y reprochó a estos que "no han hecho otra cosa en la vida que sembrar cizaña", tanto como expresidentes como cuando ocuparon el Gobierno.
Preguntado por la crisis migratoria que vive Ceuta desde finales de julio, Sánchez aseguró que no existe "ninguna información" por parte de las Fuerzas de Seguridad, el CNI o de otros servicios de inteligencia que apunte a la participación de las autoridades marroquíes en la entrada masiva de migrantes registrada el 30 y el 31 de julio. El presidente remarcó que de esos datos de inteligencia no se desprende "ninguna duda" al respecto.
Sánchez calificó además la relación bilateral con Marruecos en el ámbito migratorio de "francamente positiva" y recordó que las autoridades marroquíes desplegaron efectivos policiales en la zona de Castillejos en cuanto se desencadenó la crisis, con el objetivo de frenar las entradas hacia Ceuta.
El presidente reconoció que tanto el CNI como la Policía Nacional disponían de "informes de situación" sobre el aumento de flujos migratorios irregulares en la frontera de Ceuta en los días previos a la entrada masiva, aunque ninguno de ellos anticipó la "magnitud" ni la "gravedad" de lo ocurrido los días 30 y 31 de julio. Según explicó, esa información no difería sustancialmente de la registrada en otros veranos, en los que se producen picos similares de intentos de entrada.
Sánchez negó que existan contradicciones en las declaraciones de sus ministros sobre la existencia de informes previos, ya que, según dijo, nadie ha negado que el CNI compartiera informes de situación. Preguntado por el origen exacto de lo sucedido, admitió: "Desgraciadamente no lo tenemos. Seguimos investigando en ello".
Sin traslados a la península
En materia de acogida, Sánchez descartó trasladar a la península a parte de los migrantes llegados a Ceuta a finales de julio. El presidente destacó que "en los próximos días" la ciudad autónoma dispondrá de "capacidad suficiente" para alojarlos, con 6.000 plazas habilitadas.
El Gobierno calcula que permanecen actualmente en Ceuta alrededor de 5.000 migrantes de los que entraron a finales de julio, 1.200 de ellos menores de edad, cuyos expedientes se resolverán, según explicó Sánchez, en la propia ciudad autónoma.
Según los datos aportados por el presidente, entre el 30 y el 31 de julio llegaron a Ceuta alrededor de 70.000 personas, de las que en torno al 90% regresó a Marruecos en los días siguientes. Desde el 10 de agosto, otras 3.222 personas han retornado de forma voluntaria. Sánchez señaló que la mayor parte de quienes entraron de forma irregular lo hicieron por motivos económicos, por lo que "muy previsiblemente" serán devueltos a Marruecos.








