La primera jornada completa de la Feria de Melilla ha dejado ya las primeras impresiones entre quienes han decidido ir para disfrutar de unas fiestas que apenas acaban de comenzar. Después del tradicional corte de cinta del sábado a las 21:00 horas, este domingo ha servido para comprobar cómo responde la ciudad a sus fiestas patronales y, sobre todo, qué busca la gente cuando cruza la nueva portada de la Plaza Multifuncional.
Familias, grupos de amigos y jóvenes han ido ocupando durante el día las calles del recinto. El ambiente, según los propios melillenses, está siendo una de las notas más destacadas. También la tranquilidad y la sensación de que todavía queda mucha Feria por delante.
“Este año me está gustando. Me lo estoy pasando muy bien con la familia y con los amigos”, cuenta uno de los asistentes. Cuando se le pregunta por su caseta favorita, reconoce que no conoce los nombres de todas. Su elección es sencilla: “Donde se pase bien, donde haya un ambiente bueno y familia”.
Y es precisamente ese ambiente familiar uno de los elementos que más se repite entre quienes han acudido al Real de la Feria. La Feria no se entiende únicamente desde las casetas o las atracciones. También desde el reencuentro. Después de las vacaciones de verano, muchos aprovechan estos días para volver a encontrarse con amigos y conocidos.
“Muy bien, la verdad. Se ve muy organizado todo, tranquilo, muchísima gente para estar a mediodía. Y, en general, todo bien”, explica otro melillense.
Todavía cuesta hablar de una caseta preferida. Para algunos, porque aún no han tenido tiempo de conocerlas todas. La Feria acaba de arrancar y quedan jornadas suficientes para recorrer cada rincón. “Nos faltan días para recorrer esto todavía”, reconoce uno de los asistentes.
Una Feria para reencontrarse
Para otros, sin embargo, sí hay ya un plan claro. Volver a ver a los amigos es una de las razones principales para ir a la Plaza Multifuncional. “Por lo de siempre: volver a ver a los amigos después del verano y pasarlo bien”, resume otro ciudadano.
Pero no todos comparten la misma valoración. La situación de la frontera también aparece en algunas conversaciones. Uno de los asistentes asegura estar disfrutando de la Feria junto a su familia, aunque reconoce que hay cuestiones que le preocupan. “La verdad, bien y mal. Porque como está la frontera y como está Ceuta, no lo veo bien”, señala.
Aun así, su valoración de la fiesta es positiva y destaca especialmente la caseta Fede, donde asegura haberlo pasado “muy bien”.
La seguridad también forma parte de las expectativas de algunos melillenses. Hay quien pide que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado mantengan durante estos días el dispositivo y el control para garantizar que el ambiente continúe siendo tranquilo. “Que el ambiente siga así de bien”, reclama uno de los jóvenes entrevistados. También hubo espacio para Ceuta. Uno de los jóvenes quiso lanzar un mensaje de apoyo a la ciudad hermana y cerró su intervención con un contundente “Viva Ceuta”, acompañado de “siempre con nuestros hermanos”.
Y añade una idea que se repite entre muchos de los asistentes. Poder disfrutar de la Feria con tranquilidad. “La tranquilidad que hay aquí en Melilla, que se puede salir tranquilamente a la Feria sin preocuparte de nada”, destaca.
Una nueva portada
Todo ocurre este año bajo una imagen renovada. La nueva portada de la Feria reproduce la fachada de la Casa Tortosa, uno de los edificios más reconocibles del modernismo melillense, diseñado por Enrique Nieto.
La estructura tiene 34 metros de ancho y 17,5 metros de alto y cuenta con unos 38.000 puntos de luz. La inversión ha alcanzado los 329.000 euros, una cantidad similar a la destinada hace una década a la anterior portada.
Al otro lado, el Real de la Feria reúne cerca de 90 instalaciones. Casetas, puestos de comida, regalos y atracciones forman ya el paisaje habitual de estas noches de finales de agosto. También se han incorporado dos nuevas atracciones, una pensada para el público juvenil y otra para los más pequeños.
Las casetas cuentan además con climatizadores de mayor potencia, distribuidos según las dimensiones de cada espacio, para intentar hacer más cómoda la estancia durante los días de Feria.
Pero si algo queda claro después de esta primera jornada completa es que todavía es pronto para hacer balance. Quedan música, conciertos, cacharritos, comida, encuentros y muchas horas por delante. La Feria se prolongará hasta el 6 de septiembre y tendrá como telón de fondo las celebraciones en honor a la Virgen de la Victoria, patrona de Melilla, cuyo día grande llegará el 18 de septiembre.
Y entre tanta programación, los melillenses parecen tenerlo claro: hay que bajar al Real y vivir la Feria. “Teníamos muchas ganas de Feria. Que la ilusión nunca se pierda”, resume una de los asistentes. Porque, al final, una fiesta también consiste en eso. Estar allí para disfrutarla y no dejar que te la cuenten.








