El neurólogo Jesús Romero Imbroda, jefe de Neurología de Quirón en Málaga y director de la clínica Imbrain en Melilla, ha vuelto a criticar la decisión del Sistema Nacional de Salud de no financiar los nuevos fármacos contra el alzhéimer, tras el reciente rechazo del Ministerio de Sanidad y el escrito de protesta publicado hace unos días por la Sociedad Española de Neurología.
Romero Imbroda recordó que ya se pronunció sobre este asunto en mayo, en la sala de prensa del Palacio de la Asamblea, y que considera que fue uno de los primeros especialistas a nivel nacional en plantear esta reflexión. Según explicó, la sociedad española de neurología ha aumentado su preocupación ante la reiteración del rechazo, lo que ha llevado a la publicación de un escrito conjunto de queja hace escasos días.
El especialista subrayó que los pacientes de alzhéimer llevan entre 20 y 25 años sin nuevos tratamientos, hasta la reciente aprobación, tanto por la Unión Europea como a nivel nacional, de dos fármacos capaces de ralentizar la enfermedad en pacientes seleccionados que se encuentren en fases iniciales. Pese a esta aprobación, indicó, la sanidad pública autoriza su uso pero no asume su coste.
Romero Imbroda advirtió de que esta situación conlleva, en la práctica, una privatización indirecta del acceso al tratamiento, ya que solo podrán beneficiarse de él quienes puedan pagarlo de su bolsillo. "Genera inequidad y desigualdad en contra del espíritu del Sistema Nacional de Salud", señaló, en referencia a pacientes que disponen de recursos económicos frente a quienes no pueden asumir ese gasto.
El neurólogo detalló que se trata de fármacos especialmente caros, con un coste anual de entre 30.000 y 40.000 euros, y que requieren además un manejo clínico complejo, con resonancias magnéticas y visitas médicas periódicas para evitar complicaciones. Aun así, defendió que el Sistema Nacional de Salud dispone de mecanismos para evitar el impacto presupuestario de este tipo de adquisiciones, "pero hay que ser imaginativos y hay que esforzarse".
Romero Imbroda atribuyó la falta de financiación a la ausencia de Presupuestos Generales del Estado y acusó al Ministerio de Sanidad de "tirar el balón para adelante" en lugar de abordar el problema. Según explicó, se espera la llegada de más fármacos similares en los próximos años, dirigidos a frenar el daño cerebral causado por el depósito de beta-amiloide en enfermedades neurodegenerativas hasta ahora incurables.








