La explanada Héroes de Melilla de la Base Alfonso XIII ha sido escenario, este lunes 8 de diciembre a las 12:00 horas, de la tradicional celebración de la Inmaculada Concepción, patrona del Arma de Infantería, del Cuerpo Jurídico Militar, de los Capellanes Castrenses, del Estado Mayor y de España. El acto castrense, uno de los más señalados del calendario militar, ha estado presidido por el teniente general jefe del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra, Raimundo Rodríguez Roca, junto a una nutrida representación de autoridades militares y civiles.
La parada militar ha sido dirigida en formación por el coronel jefe del Grupo de “Regulares de Melilla” nº 52, Carlos José Asensi Moreno, como jefe de la fuerza. El despliegue ha incluido a unidades representativas de dos de los cuerpos con mayor tradición en la ciudad: los Regulares y la Legión. A primera hora de la mañana, a las 08:00, los actos comenzaron con la interpretación de la Diana Floreada por parte de la Nuba del Grupo de Regulares nº 52 y la Banda de Guerra del Tercio “Gran Capitán” 1º de La Legión. Posteriormente se celebró la tradicional misa en la capilla de la Base Alfonso XIII, a las 11:00 horas.
A las 11:40 horas, la llamada a Banda y Escuadra ha dado inicio al proceso de formación en la explanada, con las unidades exhibiendo sus uniformes de gala. La Fuerza ha estado compuesta por la Escuadra de Gastadores mixta, el Mando y Plana Mayor de Mando mixta, la Unidad de Música de la Comandancia General de Melilla, la Nuba de Regulares 52 y la Banda de Guerra del Tercio “Gran Capitán”, así como la Enseña Nacional del GREG 52, escoltada por un oficial abanderado, un oficial acompañante y tres suboficiales.
El dispositivo de Regulares ha incluido al Tábor 1/52, con su Escuadra de Gastadores, el Mando y Plana Mayor con guion y acompañante, y cuatro compañías. Por parte de La Legión, la Bandera de la Legión 1/1 del Tercio “Gran Capitán” 1º ha formado con su Escuadra de Gastadores, la Plana Mayor de Mando y tres compañías, a las que se sumó la Compañía de Defensa Contra Carro del mismo Tercio.
A lo largo de la mañana se ha seguido escrupulosamente el horario previsto. La entrada del batallón, la incorporación de guiones y la de la Enseña Nacional. A las 12:00 horas, la llegada del teniente general Rodríguez Roca ha marcado el inicio oficial de la ceremonia.
Tras pasar revista a la Fuerza, se ha procedido a la lectura de la Real Orden que declaró a la Inmaculada Concepción como patrona de la Infantería Española, un documento promulgado el 12 de noviembre de 1892 por la Reina Regente María Cristina de Habsburgo. Esta tradición hunde sus raíces en un episodio histórico decisivo: el Milagro de Empel, ocurrido en diciembre de 1585 durante la guerra en Flandes, y considerado el origen simbólico de la devoción de los soldados españoles hacia la Inmaculada.
Durante la lectura de la efemérides, se ha recordado cómo los Tercios de Bobadilla, Mondragón e Iñiguez quedaron cercados por las aguas del Mosa tras la rotura de diques ordenada por las tropas rebeldes. En condiciones extremas, sin víveres ni abrigo, un soldado halló una pequeña tablilla con la imagen de la Virgen María, un descubrimiento que dio ánimo a los sitiados. Poco después, un repentino descenso de temperaturas heló las aguas, permitiendo a los españoles romper el cerco y derrotar al enemigo. Aquel acontecimiento, narrado cada año con solemnidad, constituye uno de los pilares espirituales y morales de la Infantería.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada ha sido la renovación del juramento a la Bandera por parte de personal que pasa a la reserva. En esta edición, volvieron a prestar su compromiso con España los siguientes mandos y personal militar. El coronel Francisco Javier Ríos, el teniente coronel Jesús Arias, el subteniente José Antonio Menes, el brigada Francisco Fraile, el cabo reservista voluntario José Antonio Navarro y el cabo reservista voluntario Karim Al-Lal.
Tras la renovación del juramento, se ha procedido a la imposición de condecoraciones, en reconocimiento a méritos y servicios destacados.
El discurso del coronel jefe
Uno de los momentos centrales del acto ha sido la intervención del coronel jefe del Tercio “Gran Capitán” 1º de La Legión, Rafael Sánchez Barriga, quien quien ha dirigido un discurso cargado de simbolismo y referencias históricas. En sus palabras destacó el legado moral de los infantes, la dureza de su carácter y la continuidad de valores que se ha mantenido durante siglos.
Recordó la esencia del sacrificio de los soldados españoles en Empel, “un santuario del valor” donde, según expresó, “la severidad brilla de forma solemne y silenciosa”. Subrayó también el compromiso de los legionarios y regulares actuales, herederos de esa tradición, y su disposición a anteponer el deber a las dificultades o comodidades personales.
El coronel reflexionó sobre la vigencia del espíritu de la Infantería en un mundo cada vez más tecnificado, afirmando que “el futuro tecnológico nos puede alejar a veces de la auténtica esencia de la vida”, pero que los valores del soldado —la entrega, el honor, la lealtad— siguen siendo imprescindibles para la defensa de una nación.
Pidió además la intercesión de la Virgen Inmaculada para los militares en misión en Irak, para los que guarnecen las islas y peñones de soberanía española y para aquellos legionarios y regulares fallecidos durante el último año. Concluyó con una emotiva defensa del sacrificio de los infantes españoles y un “Viva España, viva el Rey, viva la Infantería”.
El acto ha continuado con el tradicional homenaje a los que dieron su vida por España. A continuación ha sonado el Himno de Infantería, antes de que las unidades se dislocaran para iniciar el desfile final ante las autoridades. Tras la despedida de la Enseña Nacional, la ceremonia quedó formalmente concluida.
La celebración de la Inmaculada Concepción es, año tras año, uno de los actos militares más importantes en Melilla, una ciudad marcada por la presencia histórica de unidades como Regulares y la Legión. La parada de 2025 ha vuelto a poner de manifiesto la vigencia de esta tradición, el vínculo entre la ciudadanía y sus unidades militares y la continuidad del legado que comparten generaciones de infantes españoles.







