Ninguno de los denunciados ni los testigos acudieron a la celebración del juicio esta semana. En la sala de vistas del Juzgado de Instrucción número dos de Melilla se celebraron dos juicios más por una falta de hurto, pero debido a la incomparecencia de acusados y denunciantes, el Ministerio Fiscal solicitó al tribunal la absolución de los acusados, puesto que no había declaración que probara la culpabilidad de ninguno de ellos. No es frecuente que en este tipo de juicios las partes implicadas no acudan al juzgado, pero sí se dan más casos como éstos en periodo vacacional.
Ambos casos quedaron, no obstante, vistos para sentencia. En el primero de ellos se trataba de un intento de robo en un céntrico establecimiento de venta de prendas de vestir y calzado. Ni el denunciado ni el dependiente, que actuaba de testigo, se presentaron en la sala. En el segundo caso, la acusación fue la misma, una falta de hurto, por intentar robar mercancía en un conocido supermercado recién instalado en Melilla.







