El compromiso social volverá a llenar los pasillos de los supermercados de Melilla con la puesta en marcha de una nueva edición de la Operación Kilo de Primavera, organizada por el Banco de Alimentos de Melilla. La iniciativa solidaria, que se desarrollará los días viernes 23 y sábado 24 de mayo, busca alcanzar la meta de 13 mil kilos de alimentos no perecederos para destinarlos a familias en situación de vulnerabilidad.
Bajo el lema “Cada kilo cuenta. No mires para otro lado”, el Banco de Alimentos de Melilla busca despertar la conciencia solidaria en tiempos en los que muchas personas aún sufren las consecuencias de la precariedad.
La Operación Kilo no sólo recoge productos, sino también conciencia. En la edición pasada pudimos presenciar cómo los padres inculcaban a sus hijos el significado de “donar”, las razones por las que incluir en una bolsa legumbres y alimentos no perecederos, de legumbres en la bolsa para donar; vimos, además, a personas mayores trayendo un par de latas "porque algo es algo"; y empleados de los diferentes supermercados volcados en apoyar la logística.
La iniciativa se ha convertido ya en una tradición solidaria en Melilla, pero también en un termómetro del compromiso colectivo. “Cada lata, cada paquete, es un gesto que suma”, añadía una voluntaria de Cáritas.
“Desde el Banco de Alimentos no pedimos caridad, pedimos empatía. Nadie está exento de pasar por una mala racha. Hoy tú ayudas, mañana quizás necesites ayuda. Que Melilla vuelva a demostrar que es una ciudad solidaria. Este fin de semana, pon un kilo en tu carrito y cambia una vida”, explica Pedro Paredes, presidente del Banco de Alimentos al tiempo que asegura que “esta campaña no es solo una recogida de alimentos. Es un gesto colectivo de empatía. Vivimos tiempos difíciles para muchas familias, y ahora más que nunca necesitamos el apoyo de todos los melillenses. Un paquete de arroz, unas galletas, un litro de leche... cada donación, por pequeña que parezca, es un acto de esperanza”.
Teniendo en cuenta que en la pasada edición recolectaron 10 mil kilos de alimentos, desde el Banco de Alimentos esperan situar esta cantidad en 12 mil kilos, lo que permitiría reforzar los suministros de productos básicos que luego se distribuyen a través de las entidades colaboradoras: Cáritas, asociaciones vecinales, ONGs de barrio y centros sociales.
“El año pasado vimos una respuesta increíble, incluso en personas que también tenían dificultades económicas. La solidaridad de Melilla nos emociona cada vez que salimos a la calle y este año debemos llegar más lejos porque las necesidades no han disminuido”, puntualizó el presidente.
La colaboración de los supermercados: más allá de la campaña
Además de las donaciones ciudadanas, varios supermercados participantes también colaboran con la donación de productos no vendidos pero aptos para el consumo. Esta iniciativa complementaria permite reforzar el stock del Banco de Alimentos y reducir el desperdicio alimentario.
“Muchos supermercados nos ayudan no solo con la logística y difusión, sino también entregándonos alimentos que no se han vendido ese día. Esto es una muestra de compromiso social real y eficaz. Agradecemos enormemente su implicación constante”, comentó Paredes.
Si quiere participar en esta iniciativa, la campaña estará operativa en los siguientes horarios: de 9:30 a 13:30 horas por la mañana y de 17:00 a 20:30 por la tarde, tanto el viernes como el sábado. Participarán los principales supermercados de la ciudad como Mercadona, Carrefour, Suma, Lidl, DÍA, SuperS y Family Cash, entre otros. En cada uno de estos puntos habrá equipos de voluntarios identificados que explicarán la dinámica a los clientes y recogerán los alimentos.
“Contamos con más de 120 voluntarios que estarán distribuidos en turnos a lo largo de los dos días. Queremos facilitar la participación de todos, sin importar si hacen una compra grande o pequeña. Lo importante es el gesto.








