La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en Melilla anuncia movilizaciones y casi con toda seguridad una concentración en Madrid para septiembre. La causa principal es, aseguran, que la Administración está colapsada debido a la ausencia de estabilidad política y al bloqueo presupuestario, que paraliza las reformas necesarias. El resultado es que las plantillas siguen siendo insuficientes, que no se cumplen los acuerdos ya firmados y que se está dando una pérdida progresiva de calidad en los servicios públicos. Tampoco avanza la negociación con el Gobierno central.
Luis Escobar Ruiz, presidente de la central sindical en la ciudad autónoma, añade algo de contexto al respecto. Desde el pasado septiembre, ha habido mucho movimiento en el seno del organismo, que ha estado presente en las mesas de negociación y “donde se nos ha requerido” tanto en empresas públicas como privadas. Se ha logrado la subida salarial de los empleados públicos y la jornada de 35 horas que está todavía en proceso de aplicarse, lo que se traduce en una mejora considerable de los servicios que ofrecen a la ciudadanía.
Sin embargo, “hay mucho trabajo que hacer y por eso viene un otoño bastante caliente”. Los problemas no resueltos hacen que el sindicato tenga que presionar en la calle. Están muy satisfechos con el trabajo realizado a nivel nacional y local, y señalan que, cada vez, están teniendo más demanda por parte de los trabajadores. Esto conlleva también una mayor responsabilidad, explica Escobar. Melilla depende mucho de los Ministerios de Madrid, por ejemplo, en los terrenos de sanidad y educación. Por lo tanto, todos los logros en la ciudad son simultáneos a los del resto del país.
En educación
Así, en cada terreno dentro del funcionariado público se están llevando a cabo una serie de peticiones y quejas. En educación, a nivel nacional, las movilizaciones arrancan en septiembre por motivos como una interinidad cercana al 30 %, la reducción insuficiente de ratios, el exceso de burocracia, la sobrecarga del profesorado, la falta de reconocimiento profesional, la desigualdad salarial entre comunidades, la escasa inversión pública y la falta de atención a las necesidades educativas especiales. Creen que, en Melilla, no se están aplicando correctamente las jornadas de 35 horas, por lo que no hay una mejora real de las condiciones laborales.
Aunque las comunidades autónomas tienen competencias en campos como el de la educación, muchas cuestiones que afectan al profesorado dependen directamente del Gobierno central, como la oferta de empleo público. Asimismo, con las oposiciones, “siguen sin diseñar unas que sean de verdad acordes a los nuevos tiempos de la educación, y entonces, aunque saquen plazas, hay muchas que se quedan desiertas porque el sistema falla”, asegura el presidente de CSIF Melilla. Con los ratios, se oponen al cierre de líneas, y resaltan que el mayor cupo está en Secundaria y Bachillerato.
La tasa de reposición en toda la función pública hace que la oferta de empleo siempre esté limitada, de ahí las cifras de interinos, que se disparan mucho más en Melilla. Critican también el panorama con las sustituciones, que provocan retrasos y ausencias de profesores en algunos grupos, y reclaman una mayor seguridad en las aulas. Proponen, incluso, organizar concentraciones por cada agresión que recaiga sobre los docentes; ya no son casos aislados en la ciudad.
El resto de sectores
Con sanidad, rechazan el Estatuto Marco, critican el incumplimiento de compromisos por parte del Ministerio, el déficit de profesionales, la sobrecarga asistencial y la necesidad de negociar de verdad las condiciones laborales. Para reducir listas de espera y mejorar la atención, esperan que se dé solución al tema de la cobertura de sustituciones, y que se aplique por otro lado la reducción de jornada.
En Correos, habrá bastante movimiento a partir de septiembre. Reivindican que no se ha cumplido el Acuerdo Marco de 2024, que se recupere empleo, poner fin a la parcialidad, rejuvenecer la plantilla, que haya mejora salarial y se cubran las bajas. Se han perdido más de 22.000 puestos en diez años y hay miles de trabajadores con jornadas parciales y salarios inferiores a los 800 euros. En la Seguridad Social, exigen renovar plantillas, que están cada vez más envejecidas, ante la falta de personal, lo que está provocando un retraso importante en la Administración.
En la Agencia Tributaria, CSIF exige el cumplimiento de los acuerdos, la opción de hacer carrera profesional, la regulación del teletrabajo, la ampliación de la plantilla, el reconocimiento del personal del Servicio de Vigilancia Aduanera y una mejora organizativa en general. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) apunta que se deberían incorporar unos 5.000 efectivos adicionales para reforzar la lucha contra el fraude.
En la ciudad autónoma, las principales preocupaciones están orientadas a la aplicación real y no “fraudulenta” ni meramente administrativa, de la jornada reducida. Expresan que no han bajado las horas lectivas pero sí las complementarias, que al final, se siguen acumulando. De este modo, no se facilita la conciliación familiar de los trabajadores ni se soluciona la sobrecarga horaria. Piden, además, la cobertura inmediata de sustituciones en Educación e Ingesa, la mejora de la seguridad en centros educativos, una mayor planificación de las plantillas y la negociación permanente con la Dirección Provincial.
Desde el sindicato subrayan que las movilizaciones no son por privilegios, sino para blindar los servicios públicos, y que se recurre a ellas cuando el diálogo no funciona. La concentración en la capital será, casi seguro, a mediados de septiembre. Y en Melilla, tras las últimas mesas sectoriales, confirman que saldrán a la calle para continuar con las reivindicaciones. Mencionan y denuncian el traspaso de 300 millones de euros de Educación a Presidencia y, por último, achacan a la inestabilidad política la falta de presupuestos e inversión. Esperan que el cambio, “sea cual sea, sea a mejor”. El calendario electoral del próximo año será determinante al respecto.








