Este lunes, Melilla acogió la reunión del Comité de Dirección Nacional del Partido Popular, un encuentro interno de la cúpula del partido que Alberto Núñez Feijóo aprovechó para lanzar un mensaje de apoyo explícito al Gobierno local de Juan José Imbroda y, al mismo tiempo, realizar un duro diagnóstico de la situación política nacional.
Tras la sesión de trabajo, el presidente del PP intervino ante cargos públicos, militantes y simpatizantes en un acto celebrado en el Hotel Melilla Puerto, donde expresó su compromiso de regresar a la ciudad si llega a la Presidencia del Gobierno y fijó las líneas principales de su crítica al Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Agradecimientos a la organización local y al PP de Melilla
Núñez Feijóo abrió su intervención con una serie de agradecimientos dirigidos al partido en Melilla y a los asistentes al acto. “Muchísimas gracias, queridos compañeros. Muchísimas gracias por vuestra asistencia”, comenzó antes de su intervención.
El líder del PP subrayó que “hemos tenido lo que queremos, porque somos españoles y porque estamos, además, orgullosos de todo el Partido Popular de Melilla y, por lo tanto, de vosotros”. Con estas palabras, quiso destacar el trabajo realizado por la organización local durante las últimas dos décadas y el papel de sus simpatizantes en las distintas citas electorales.
Aunque el foco principal de la jornada estuvo en el análisis nacional, Feijóo dedicó un espacio relevante a reconocer la labor del Gobierno de la ciudad y de sus representantes en Madrid. Agradeció “a todo su equipo, al equipo de hombres y mujeres que conforman el gobierno de Melilla”, así como “a nuestra diputada y a nuestros dos senadores, un senador y una senadora, porque defienden, os lo aseguro, y nos hacen conocer, estudiar y comprometernos con Melilla cada vez que tenemos ocasión de estar con ellos”.
En su intervención, también resaltó el trabajo de los militantes y de la base social del partido: “Muchas gracias a todos los cargos, a todos los militantes, a todos los simpatizantes del Partido Popular de Melilla, pero sobre todo muchísimas gracias a los que hacéis posible que durante los últimos 20 años Melilla haya sido popular”. En este contexto, recordó que, en cada proceso electoral, “ya sean municipales, autonómicas, europeas o nacionales”, hay ciudadanos que “cogen la papeleta de la esperanza, la papeleta popular, y construyen una Melilla española y europea”.
Mensaje sobre la soberanía
El presidente del PP explicó que la presencia en Melilla de los 14 integrantes del Comité de Dirección Nacional, incluyéndose a sí mismo, no se limitaba a una reunión formal interna. “Esto no solamente es una reunión”, señaló, insistiendo en que el encuentro tiene un componente político de apoyo y visibilidad hacia la ciudad autónoma.
Recordó que Madrid se encontraba de festivo, pero que el partido había optado por “trabajar todos los días” y que una forma de hacerlo era “venir a Melilla para deciros claramente que esto no es sólo una declaración de intenciones, no lo es”.
En este contexto, Feijóo quiso dejar claro el mensaje de fondo: “Venimos aquí a decir claramente que Melilla, igual que Ceuta, es parte de la nación española y que Melilla es una ciudad esencial para nuestra integridad y nuestra soberanía”. Recalcó que esa afirmación quería hacerla “de forma clara, precisa y concreta”.
El líder popular recordó que ya ha visitado Melilla en varias ocasiones como presidente del Partido Popular y vinculó su presencia a un compromiso de futuro: “Es verdad que, si los españoles quieren, volveré como presidente del Gobierno y este es mi primer compromiso que asumo hoy. Si los españoles quieren, volveré como presidente del Gobierno a Melilla. Como presidente del Gobierno de España”.
Conexión entre la realidad de Melilla y la situación nacional
Tras la parte más centrada en la política local, Feijóo trasladó su discurso al ámbito estatal. Subrayó que “ni los problemas de Melilla son ajenos a los españoles, ni los melillenses son ajenos a los problemas de España”, y sostuvo que ningún ciudadano “viva donde viva, es inmune a la situación de colapso y de desobediencia social” que, según su diagnóstico, atraviesa el país.
“ Hemos vuelto a constatar que la legislatura está agotada”, afirmó, y añadió que esa consideración “ya no es un juicio político partidista, es casi un acta notarial”. En su opinión, “en España no avanzan las leyes, no avanzan las reformas; en España solo avanzan los casos de corrupción del Gobierno”.
Feijóo resumió su visión en dos ideas principales: la legislatura está agotada “por la corrupción y por el bloqueo”. En relación con la corrupción, sostuvo que el Gobierno “ya no tiene un itinerario político para el futuro de España, tiene su propio itinerario judicial”, y citó diversos órganos judiciales —Audiencia Nacional, Tribunal Supremo, audiencias provinciales y tribunales superiores de justicia— como escenarios donde, dijo, se dirime el futuro del partido en el poder y del entorno del presidente.
Para el líder popular, “un gobierno que tiene la vista puesta en los juzgados de todo el país está inhabilitado para atender la realidad de los hogares españoles”. Aseguró que “no hay un caso de corrupción en el partido del Gobierno, hay una presunta organización criminal hecha partido y luego hecha gobierno, que empezó a operar en el coche de las primarias y no se ha bajado del coche oficial desde entonces”.
Bloqueo parlamentario y ausencia de mayorías
El segundo eje de su crítica fue el bloqueo institucional. Feijóo afirmó que el Ejecutivo “no tiene ética, ni tampoco tiene solidez parlamentaria; no tiene mayoría, no tiene socios, no tiene capacidad para aprobar hechos”. En su descripción, se trata de “un gobierno acorralado por la justicia y noqueado por el Parlamento”.
Según el presidente del PP, “los jueces le paran los pies y sus socios le atan las manos”. Recordó que los socios parlamentarios han afirmado “con claridad que no se va a aprobar ninguna ley más en esta legislatura”, lo que lleva, a su juicio, a un Ejecutivo que “ya no es ni mayoría, ni progresista, ni social”, sino “una pérdida de tiempo y una gigantesca tomadura de pelo”.
Feijóo sostuvo que “hoy hay más probabilidades de que el Congreso apruebe leyes del Partido Popular a que apruebe leyes propuestas por el Gobierno de España” y reclamó que “el PSOE debe asumir que ya no puede gobernar, sólo puede bloquear”. Añadió que, en su opinión, Pedro Sánchez “debe asumir que no puede cambiar nada, sólo puede obstruir el cambio de España”.
También acusó al Gobierno de no contar con el respaldo necesario para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado y, al mismo tiempo, de evitar convocar elecciones porque “sabe que las pierde”.
Referencias a pobreza, exclusión social y fracaso escolar
En el plano socioeconómico, Feijóo se apoyó en los datos de entidades del tercer sector. Recordó que Cáritas ha alertado recientemente de que “10 millones de españoles se encuentran en una situación de riesgo de pobreza o exclusión social”, alrededor del 20 % de la población. Añadió que España es “el segundo país de la Unión Europea con mayor pobreza infantil” y también “el segundo país con mayor fracaso escolar”.
“Estas son y estos son los datos de nuestro país. ¿Y qué hace el Gobierno? Nada”, señaló, para defender que no tiene “nada de progresista empobrecer las clases medias, lastrar el crecimiento del país o bloquear el cambio de España que puede sacar a millones de personas de la pobreza”.
En relación con los Presupuestos, Feijóo sostuvo que, aunque para los miembros del Consejo de Ministros “puede que no sean indispensables porque van a seguir cobrando el sueldo”, sí lo son para políticas concretas: construcción de viviendas, incremento del personal sanitario “que necesita Melilla”, apoyo a los 3,5 millones de autónomos, garantía de escuelas infantiles y conciliación, refuerzo de la seguridad y desarrollo de infraestructuras.
Los únicos que, según su diagnóstico, “pueden seguir viviendo mejor sin presupuestos” son “aquellos que están esquivando, con mordidas, con enchufes y con negocios oscuros, los presupuestos de los españoles”.
Críticas al uso electoral del Gobierno
Feijóo también acusó al Ejecutivo de utilizar el aparato del Estado con fines electoralistas, al recordar que varios ministros han sido o serán candidatos en distintas comunidades autónomas. A su juicio, hay “cinco ministros usando el Boletín Oficial para promocionarse a costa del interés general y de los territorios a los que luego irán a pedir el voto”. Calculó que “25 millones de españoles” viven en territorios “contra los que el Gobierno del PSOE está haciendo campaña desde la Moncloa todos los días”.
“Lo que necesitan es un gobierno que les sirva, no un gobierno que les torpedee”, afirmó, antes de comprometerse a dar “un gobierno que les sirva y no un gobierno que torpedee a nadie”, un gobierno “de todos los españoles, no del Partido Socialista”.
En el tramo final de su intervención, regresó a la situación concreta de Melilla. Sostuvo que “este gobierno no sirve a Melilla” porque la ciudad “no tiene siete votos en el Congreso, que son los que necesita del independentismo”, y por ello “la margina”. Frente a esa situación, reivindicó que Melilla está “orgullosamente gobernada por el Partido Popular porque ha ganado limpiamente las elecciones”, algo que definió como la esencia de la democracia.







