El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, anunció este sábado que el prestigioso arquitecto británico Norman Foster construirá un edificio “singular” en Melilla.
Para quienes no hayan oído hablar de él, se trata, nada menos, que de un ganador del premio Príncipe de Asturias de las Artes (2009), armado caballero en 1990 (Sir Norman Foster) y en 1997 se le confirió la Orden de Mérito. En 1999, La reina Isabel II le otorgó el título nobiliario vitalicio de Barón Foster de Thames Bank (Lord Foster of Thames Bank). La renovación del edificio del Reichstag alemán y diversos otros edificios en todo el mundo también llevan el sello de este genio.
Además, Foster ha recibido varios premios importantes de arquitectura, como la medalla de oro del instituto americano de arquitectura, el prestigioso premio Pritzker en 1999. En noviembre de 2016, fue elegido para la nueva ampliación del Museo del Prado.
La elección de la ciudad autónoma por parte del arquitecto supone un paso de gigante para consolidar Melilla en el espacio internacional.
No cabe duda de que el cruce de culturas que representa Melilla supondrá un estímulo para que el genio dé lo mejor de sí y diseñe el edificio prometido.
Cuando dio el anuncio, en el 31º aniversario de la Casa de Melilla en Barcelona, Imbroda estaba pletórico, “Imaginaos lo orgullosos que estamos”, señaló, ya que, además, según dijo, nadie había llamado a Foster, sino que el ofrecimiento había venido de él mismo, lo que, sin duda, es un tremendo halago para la ciudad autónoma. No todos los días uno de los arquitectos más prestigiosos del mundo se fija en una ciudad para desarrollar su obra y para las que son seleccionadas supone un auténtico honor.
Por el momento, se desconocen más detalles del proyecto, ubicación, dimensiones o cualquier otra circunstancia, pero lo que es seguro es que, resulte lo que resulte de allí, pondrá a Melilla en el escaparate mundial.








