Hay campañas de prevención contra la drogas que recurren a carteles, charlas en centros escolares o publicaciones en redes sociales. El melillense Mohamed Mohamed decidió optar por una fórmula diferente: Aprovechar su pasión por el paracaidismo para lanzar un mensaje de esperanza a quienes luchan contra las adicciones y, al mismo tiempo, advertir a los más jóvenes del riesgo que supone iniciarse en el consumo de drogas.
Trabajador social de profesión y paracaidista por afición, Mohamed realizó un salto en la dropzone del municipio sevillano de Bollullos de la Mitación portando una pancarta con el lema "No caigas en las drogas, no hay plan B", una frase que combina un mensaje de prevención con un guiño al lenguaje propio de esta técnica.
La iniciativa surgió de la unión de sus dos principales vocaciones. Por un lado, su trabajo diario, en el que mantiene contacto con personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad relacionadas con las adicciones. Por otro, el paracaidismo, una disciplina que practica de forma habitual y que quiso convertir en un altavoz para una causa social.
Según ha explicado en declaraciones a El Faro, inicialmente había pensado realizar el salto coincidiendo con el Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se conmemora cada 26 de junio. Sin embargo, no fue posible. Lejos de renunciar a la idea, decidió llevarla a cabo semanas después al considerar que un mensaje de estas características mantiene su vigencia cualquier día del año.
Más allá de llamar la atención por la espectacularidad del salto, Mohamed pretendía transmitir un mensaje de apoyo a las personas que se encuentran inmersas en un proceso de adicción. Su experiencia profesional le ha permitido conocer de cerca las dificultades que afrontan quienes intentan abandonar el consumo, pero también los casos de personas que han conseguido reconstruir sus vidas tras un largo proceso de rehabilitación.
Con esa realidad presente, quiso recordar que salir de una adicción es posible con esfuerzo, ayuda y perseverancia. A su juicio, visibilizar historias de superación puede convertirse en un estímulo para quienes atraviesan esos momentos difíciles y necesitan creer que existe una salida.
"Era un mensaje de apoyo a todas las personas que están pasando por aquello y hacerle ver que, con esfuerzo, el cambio y la salida están ahí. Lograrlo es perfectamente posible".
Al mismo tiempo, Mohamed considera fundamental reforzar la prevención entre las nuevas generaciones. En su opinión, evitar que los jóvenes den el primer paso hacia el consumo resulta tan importante como acompañar a quienes ya están inmersos en un proceso de recuperación. Por ello, el lema elegido buscaba interpelar especialmente a quienes todavía no han entrado en contacto con las drogas y hacerles reflexionar sobre las consecuencias que pueden derivarse de esa decisión.
El salto no estuvo exento de dificultades. Mantener desplegada una pancarta durante una caída libre a cerca de 200 kilómetros por hora exigió un importante esfuerzo debido a la resistencia del aire. Las imágenes, grabadas tanto con una cámara en primera persona como con otra de 360 grados, muestran el trabajo necesario para sostener el cartel durante el descenso y conseguir que el mensaje pudiera verse con claridad.
Mohamed asegura que esta acción no ha pretendido ser un hecho aislado. Aunque reconoce que la idea surgió de forma espontánea, confía en que pueda convertirse en el punto de partida para futuras iniciativas de sensibilización. Su objetivo sigue siendo el mismo que le llevó a estudiar Trabajo Social: contribuir, desde su ámbito de actuación, a formar parte de la solución de algunos de los problemas que afectan a la sociedad.
Con un salto desde el cielo y un mensaje sencillo, el melillense ha querido recordar que la prevención, el apoyo y la esperanza siguen siendo herramientas esenciales frente a una de las realidades sociales que más vidas condiciona.
Mensaje
Mohamed Mohamed ha querido trasladar un mensaje muy claro con esta iniciativa. El mensaje era el siguiente:








