La Dirección Territorial del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) en Melilla cambia de liderazgo. El doctor Omar Haouari ha presentado su renuncia al cargo tras siete años al frente del organismo y será sustituido el próximo 1 de septiembre por Natalia Mata Cadenas. El relevo, anunciado por la Delegación del Gobierno, llega en un momento complejo para la sanidad pública en la ciudad, marcado por críticas a la gestión anterior y un reciente informe del Tribunal de Cuentas que cuestiona la evolución de los servicios sanitarios en los últimos años.
La Delegación del Gobierno en Melilla ha agradecido al doctor Haouari su “entrega, profesionalidad y dedicación” durante su mandato, especialmente durante la pandemia de COVID-19 y la puesta en marcha del Hospital Universitario. Según ha explicado el propio Haouari, su decisión responde a motivos personales y familiares, que le impiden seguir dedicando el tiempo necesario al cargo. A partir de septiembre, retomará su labor como nefrólogo en el Hospital Universitario de Melilla, puesto que ocupaba antes de asumir la dirección territorial.
Haouari cierra una etapa que ha calificado como de “intenso trabajo”, en la que, según sus propias palabras, se ha dado “un salto cualitativo” en infraestructuras y personal. Entre los logros que ha destacado en su despedida, se encuentran la inauguración del nuevo Hospital Universitario y la reforma integral del Servicio de Urgencias de Atención Primaria. También ha señalado la estabilización de plantillas gracias a diversas convocatorias de empleo público y la mejora del equipamiento técnico.
Sin embargo, estos logros han sido puestos en cuestión recientemente. Un informe del Tribunal de Cuentas revelado por El Faro de Melilla alerta de que no se han producido mejoras significativas en el Hospital Comarcal desde el año 2018, lo que ha reavivado el debate sobre la gestión del sistema sanitario local. El informe expone carencias estructurales persistentes y una ejecución presupuestaria por debajo de lo previsto en áreas clave. Estas conclusiones contrastan con la narrativa oficial de avances y consolidación.
Además, el informe apunta a una falta de seguimiento adecuado de los objetivos marcados y a deficiencias en la eficiencia del gasto público, lo que sitúa a la sanidad melillense en el centro de una polémica que trasciende los relevos de personal. La llegada de una nueva dirección se interpreta, en este contexto, como un intento de redirigir la gestión y responder a los desafíos señalados.
Una nueva etapa: Natalia Mata
La persona elegida para asumir esta responsabilidad es Natalia Mata Cadenas, funcionaria del Estado y con amplia experiencia en gestión económica y presupuestaria en el ámbito sanitario. Mata es licenciada en Veterinaria por la Universidad Alfonso X el Sabio y desde 2019 forma parte de la Escala Técnica de Gestión de Organismos Autónomos en la especialidad de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición.
En los últimos años ha trabajado en el Ministerio de Sanidad, primero en el Gabinete de la Secretaría de Estado y después como jefa de Área en la Subdirección de Asuntos Generales y Económico-Presupuestarios del Ingesa. En este último cargo ha coordinado la tramitación de contratos, la supervisión de presupuestos y la gestión de fondos europeos, incluidos los del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) y los FEDER.
Mata ha expresado su “profundo compromiso” con la sanidad pública y su voluntad de “trabajar para mejorar la calidad del servicio en Ceuta y Melilla”. Su perfil, centrado en la eficiencia administrativa y presupuestaria, busca dar respuesta a algunas de las carencias detectadas por organismos de control y por los propios profesionales sanitarios.
El relevo en la Dirección Territorial forma parte de una renovación más amplia del equipo gestor del Ingesa en Melilla. Desde el pasado 1 de julio, Aurora Peña López ejerce como subdirectora de Gestión y Servicios Generales del Área Sanitaria. Peña cuenta también con experiencia en los Servicios Centrales del organismo y ha participado activamente en el proceso de apertura del nuevo Hospital Universitario.
Estos cambios han sido impulsados por la directora general del Ingesa, Isabel Muñoz, quien considera necesario aportar “una nueva mirada y nuevas soluciones” a los retos que enfrenta el sistema. Uno de los objetivos clave será culminar la apertura total del Hospital Universitario, aún en proceso, y avanzar en la integración y mejora de servicios como la atención primaria, las urgencias y la especialización hospitalaria.
Con la mirada puesta en el futuro inmediato, la nueva directora tendrá que afrontar varios frentes abiertos. Entre ellos, destacan la reducción de listas de espera, la mejora de infraestructuras heredadas como el Hospital Comarcal, y el refuerzo de la atención primaria, considerada por muchos profesionales como el pilar más debilitado del sistema actual.
También se espera mayor transparencia y eficiencia en la gestión presupuestaria, sobre todo tras las observaciones realizadas por el Tribunal de Cuentas. El reto será no solo corregir las deficiencias señaladas, sino también recuperar la confianza de la ciudadanía en el sistema sanitario público.
La salida de Haouari y la llegada de Natalia Mata marcan un punto de inflexión en la sanidad melillense. Una etapa se cierra, otra comienza, con un enfoque más técnico, orientado a resultados, y con la presión de demostrar que los cambios no son solo de nombres, sino de rumbo.









La taifa Imbrodiana se pensará que ha conseguido un pasito para implantarnos a Quirón y a la Quironesa y su maromo y familia... Como defraudadores al Fisco de 10 y como donantes a PPartido seguro que de 50, habrá q revisar los papeles de Bárcenas pa ver como se lo reparten en SOBRES!!! Con el inútil sobrino de universidades frotándose las manos y que las pocas lentejas que le quedan como chspista en un tercero con vistas al sobrado de gente del su inútil tío!!!
A ver si aprende el gobierno local y empieza a cesar a tanto cargo enchufado que vive del cuento.Dejan a Nepote a la altura del betún.