El Banco de Alimentos de Melilla ha recibido la visita de Sonia Sánchez, responsable de Prevención y Gestión Alimentaria de Mercadona, quien ha querido conocer de primera mano el funcionamiento de la entidad y el proceso mediante el cual se gestionan y distribuyen los alimentos que la compañía dona diariamente. Durante la visita, la delegada recorrió las instalaciones del Banco de Alimentos y pudo comprobar el trabajo que realizan las personas voluntarias para clasificar, almacenar y distribuir los productos que llegan a la entidad.
Asimismo, conoció el funcionamiento del programa de recogida diaria de excedentes alimentarios que Mercadona entrega al Banco de Alimentos, una colaboración consolidada que permite recuperar alimentos perfectamente aptos para el consumo y destinarlos a personas y familias en situación de vulnerabilidad.
Esta iniciativa constituye un ejemplo de economía circular y de lucha contra el desperdicio alimentario, contribuyendo al mismo tiempo a mejorar la vida de cientos de personas y del medio ambiente en la ciudad. El presidente del Banco de Alimentos de Melilla, Pedro Paredes, agradeció la visita de la delegada y destacó la importancia de esta colaboración. "Mercadona es un aliado estratégico para nuestra entidad. Sus donaciones diarias de alimentos permiten disponer de productos frescos y de calidad que llegan de forma inmediata a quienes más los necesitan", señaló.
Paredes añadió que la entidad agradece "no solo su compromiso con la solidaridad, sino también el interés mostrado por conocer de cerca nuestra labor y el impacto que tiene esta colaboración en la vida de muchas familias melillenses".
La colaboración entre Mercadona y el Banco de Alimentos de Melilla no se limita a las donaciones diarias de producto físico. La cadena participa también en la campaña de recogida de tickets de caja, una fórmula que se puso en marcha durante la pandemia, cuando las restricciones dificultaban la manipulación directa de alimentos.
Bajo este sistema, los clientes pueden donar una cantidad económica al pagar su compra, que después se canjea por productos. Según explicó Paredes durante la campaña de primavera de este año, Mercadona duplica el valor de esas donaciones: si el Banco de Alimentos recibe dos mil euros en tickets, la cadena permite canjear cuatro mil euros en alimentos.
Esta fórmula se combina con las donaciones físicas diarias y ha permitido al organismo melillense reforzar sus estanterías de cara a los periodos de mayor demanda, como el verano o el inicio del curso escolar.
El Banco de Alimentos de Melilla cuenta con cerca de 200 personas voluntarias, un colectivo que Paredes ha descrito en anteriores ocasiones como «muy representativo» de la ciudad, por su carácter joven, femenino y multicultural. La entidad mantiene su actividad durante todo el año, incluidos los meses de verano, cuando reparte entre 30 y 35 cestas de emergencia semanales a familias que lo necesitan.








