Con un lleno total durante dos jornadas consecutivas, Melilla Titans ha despedido el año consolidando el nacimiento de la Melilla Gaming Arena, una nueva plataforma de competición que promete convertirse en el epicentro del gaming y los esports en la ciudad. Los días 26 y 27 de diciembre, el recién remodelado Coworking del Parque Hernández se transformó en un vibrante punto de encuentro para jugadores, equipos y aficionados a los videojuegos, con una respuesta del público que superó ampliamente todas las previsiones.
La programación arrancó el 26 de diciembre con el Taller Navideño de Videojuegos, una iniciativa abierta y participativa que ofreció torneos en formatos variados. Se celebraron competiciones de Valorant (1vs1), EA FC 26 (1vs1) y Rocket League (2vs2), atrayendo a numerosos jugadores locales y visitantes que llenaron por completo tanto el interior del recinto como la terraza del coworking.
La jornada del 27 continuó con los Play-Offs presenciales de League of Legends, organizados dentro del marco de la nueva Melilla Gaming Arena. En esta fase se disputaron dos emocionantes enfrentamientos al mejor de tres mapas (BO3). En el primero, el conjunto local Golden Penguins se impuso por 2-1 a Lilililili Gaming, mientras que en la segunda ronda Kandora Doran venció a Pero la Keria Tanto, consolidando así una jornada cargada de emoción y alto nivel competitivo. Como broche final del día, se celebró un torneo presencial de Super Smash Bros, que se extendió desde las 17:00 hasta las 21:00 horas, manteniendo el ambiente festivo y competitivo hasta el cierre.
La organización ha subrayado el éxito de esta doble jornada, destacando el entusiasmo de los participantes y la implicación del público. El formato presencial ha sido uno de los elementos más valorados, al favorecer el contacto directo entre los jugadores, la convivencia entre equipos y un ambiente de cercanía que ha reforzado el sentido de comunidad gamer en la ciudad. “Ha sido una experiencia enriquecedora tanto para quienes compiten como para quienes se acercan a descubrir este universo”, señalaron desde el club.
Más allá del ámbito competitivo, estas jornadas han tenido un fuerte componente social y comunitario. Según Melilla Titans, los eventos han contribuido a estrechar la relación entre el club y la ciudadanía, acercando su actividad a nuevos públicos y reforzando un vínculo de pertenencia que se considera clave para el desarrollo futuro del proyecto. “No se trata solo de competir, sino de construir un espacio donde los jóvenes puedan desarrollarse en un entorno saludable y participativo”, explicó el equipo organizador.
En este sentido, el CEO del club, Adam, ha sido claro al proyectar el rumbo para el año entrante: “Es un gran cierre de 2025, pero sobre todo el comienzo de algo muy bonito para 2026. Creemos firmemente en el potencial del gaming como herramienta de unión y ocio para los jóvenes de Melilla, y vamos a trabajar para que este sea el año de los esports en la ciudad”.
La Melilla Gaming Arena, impulsada por Melilla Titans y gestionada por jóvenes melillenses, se presenta así como una plataforma estable de competición local con vocación de permanencia. Su objetivo es consolidar una estructura que ofrezca continuidad a este tipo de eventos, fomentando una alternativa de ocio moderno, accesible y basada en valores como la participación activa, el respeto y la convivencia.
Este proyecto tiene como antecedente inmediato las iniciativas realizadas por el club durante las vacaciones navideñas, donde ya se apostaba por acercar los videojuegos a los jóvenes de la ciudad a través de talleres y torneos presenciales. Tal como informó El Faro de Melilla semanas atrás, estas actividades se enmarcan en un plan de acción más amplio que busca posicionar a Melilla como referente emergente dentro del mundo de los esports a nivel nacional.
Desde la organización se ha reafirmado el compromiso de seguir impulsando actividades que consoliden a la ciudad como un polo atractivo para el gaming competitivo. Con un equipo joven, comprometido e ilusionado, Melilla Titans afronta 2026 con el reto de crecer, profesionalizar sus estructuras y ofrecer más oportunidades a los talentos locales.
El lleno absoluto alcanzado en ambas jornadas y la implicación de los asistentes dejan claro que el interés por los videojuegos y los esports va en aumento en Melilla. Lo que comenzó como una propuesta puntual, cierra el año como una iniciativa sólida que promete marcar un antes y un después en el panorama del ocio juvenil melillense.








