Melilla cerró el mes de marzo con un total de 7.587 personas en situación de desempleo, lo que supone un ligero incremento de 27 parados respecto al mes de febrero, aunque mantiene una evolución claramente positiva en términos interanuales, con 1.165 desempleados menos que hace un año. Así lo ha dado a conocer el director provincial del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), Jorge Vera, en una comparecencia en la que también participaron fuentes de la Delegación del Gobierno.
Desde la Delegación se ha querido poner el acento en la lectura global de los datos, subrayando que el aumento mensual no responde a un deterioro del mercado laboral, sino a la incorporación de nuevos demandantes de empleo. En concreto, de las 27 personas que se suman a las listas del paro, 25 lo hacen por primera vez, lo que implica que no proceden de una pérdida de empleo previa.
Un aumento que no refleja destrucción de empleo
Este matiz ha sido considerado clave por las autoridades, que insisten en que no se puede interpretar este repunte como un retroceso en la contratación. “No hablamos de una caída del empleo, sino de personas que se incorporan como demandantes para acceder al mercado laboral”, han señalado desde Delegación.
En este sentido, se defiende que la tendencia sigue siendo favorable y que Melilla continúa consolidando una evolución positiva en materia de empleo. De hecho, la comparación con 2018 refuerza este argumento: entonces la ciudad contaba con 10.328 desempleados, frente a los 7.587 actuales, lo que supone una reducción de 2.741 personas.
Afiliación récord y crecimiento sostenido
Otro de los datos destacados del informe es el relativo a la afiliación a la Seguridad Social. En marzo, Melilla alcanzó una media de 26.076 afiliados, lo que representa el segundo mejor dato de toda la serie histórica.
Este incremento se traduce en 271 personas más respecto al mes anterior, lo que supone un crecimiento del 1,05%, y en 1.409 afiliados más en comparación con el mismo mes del año pasado, con una subida del 5,71%.
Por regímenes, el mayor peso recae en el régimen general, con 21.718 afiliados, seguido del régimen de autónomos, con 4.287, y el régimen del mar, con 72 trabajadores. Todos ellos registran ligeros incrementos respecto al mes anterior.
Más contratos y mayor estabilidad laboral
En cuanto a la contratación, el mes de marzo se cerró con 1.657 contratos, lo que supone un aumento de 620 contratos respecto a febrero y 402 más en comparación con marzo del año pasado.
De estos contratos, 500 fueron indefinidos y 1.157 temporales, lo que sitúa el porcentaje de contratación indefinida en torno al 30%, aunque desde la Delegación del Gobierno se eleva esta cifra hasta cerca del 50% si se analiza la tendencia general tras la reforma laboral.
Las autoridades han destacado este cambio como una transformación estructural del mercado laboral, alejándose de modelos anteriores en los que predominaba la temporalidad. “Hemos pasado de un 8% de contratación indefinida a cifras cercanas al 50%, lo que supone un cambio de paradigma”, han defendido.
Radiografía del paro por sectores
El análisis por sectores económicos refleja una evolución desigual, aunque con mejoras generalizadas en términos interanuales.
El sector servicios concentra la mayor parte del desempleo, con 5.736 personas, apenas una más que en febrero, pero 797 menos que hace un año. Le sigue el colectivo sin empleo anterior, con 1.282 personas, donde se produce el mayor incremento mensual (25 personas), coincidiendo con las nuevas incorporaciones al mercado laboral.
En la construcción hay 436 desempleados, uno menos que el mes anterior y 107 menos que hace un año. La industria registra 170 parados, con un ligero aumento mensual de dos personas, pero 28 menos en términos interanuales. Por su parte, la agricultura se mantiene estable con 37 desempleados, ocho menos que en marzo de 2025.
Perfil del desempleo en la ciudad
En cuanto al perfil de los desempleados, las mujeres continúan siendo mayoría, con 4.921 personas en paro frente a 2.666 hombres. Además, los menores de 25 años representan 861 personas del total.
El paro entre extranjeros se sitúa en 1.893 personas, lo que también forma parte de la radiografía del mercado laboral local.
Por otro lado, la cuantía media de la prestación contributiva se sitúa en 994 euros por beneficiario, un dato que refleja el nivel de cobertura del sistema de protección por desempleo.
Contexto nacional: récord de empleo en España
Durante su intervención, el director provincial del SEPE, Jorge Vera, contextualizó los datos de Melilla dentro de la evolución nacional del empleo, destacando que España ha superado por primera vez los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social.
Desde 2018, el país ha sumado 3,4 millones de afiliados, con más de medio millón de empleos creados en el último año. Además, se ha alcanzado un récord en empleo femenino y se ha reducido el desempleo en hombres, mujeres y jóvenes menores de 25 años.
Asimismo, Vera destacó que se han firmado cinco millones más de contratos indefinidos en este periodo, consolidando un modelo laboral más estable y reduciendo significativamente la temporalidad.
Políticas activas y formación como eje estratégico
Desde la Delegación del Gobierno se ha insistido en que estos resultados son fruto de una estrategia basada en el análisis de las necesidades reales de la ciudad y en la coordinación entre administraciones.
En este sentido, se ha subrayado la importancia de la formación, especialmente la formación profesional, como herramienta clave para mejorar la empleabilidad. “El objetivo es que el talento, especialmente el joven, se forme en Melilla y se quede en la ciudad”, han afirmado.
También se ha puesto en valor el papel de los planes de empleo como instrumentos para facilitar la inserción laboral, permitiendo a los participantes adquirir experiencia y mejorar sus oportunidades en el mercado de trabajo.
Estos programas, además, han sido adaptados para incluir ocupaciones vinculadas tanto a la formación profesional como a titulaciones universitarias, sin olvidar puestos accesibles para personas sin cualificación específica.
Un modelo en evolución
Desde Delegación han defendido que Melilla avanza hacia un modelo laboral más sólido, basado en la estabilidad, la planificación y la coordinación institucional. Un modelo que, según han señalado, contrasta con etapas anteriores y que apuesta por una contratación más estable y por políticas activas de empleo más eficaces.
En este contexto, han reiterado su compromiso de seguir trabajando para reducir las cifras de paro y garantizar oportunidades laborales para todos los melillenses.
“Melilla está hoy mejor que en 2018, con menos desempleo, más afiliación y mayor dinamismo en la contratación”, han concluido, destacando que el objetivo es consolidar esta tendencia y seguir avanzando hacia un mercado laboral más inclusivo y estable.








