Hoy jueves, 4 de diciembre, se iniciará en Madrid la Reunión de Alto Nivel (RAN) que sentará a la mesa a delegaciones gubernamentales de España y Marruecos después de casi tres años desde que se celebrara la última cumbre bilateral en Rabat a primeros de febrero de 2023. Ante semejante acontecimiento, sin embargo, Melilla se muestra indiferente, principalmente porque no se espera nada de esos encuentros que suponga algún beneficio de cara al futuro de los melillenses.
Según ha trascendido hasta ahora, los representantes de ambos países tratarán cuestiones relacionadas con la inmigración irregular, la economía y el terrorismo, dando al traste así a cualquier posibilidad de que se discuta la actitud marroquí con respecto a las aduanas comerciales de las ciudades de Ceuta y Melilla, únicas fronteras terrestres de España y de la Unión Europea con el reino alauita. Es evidente que el Gobierno de Pedro Sánchez da por finalizada cualquier cuestión diplomática relacionada con ese asunto, a pesar de que Marruecos haya incumplido desde el primer día los acuerdos de 2022 y 2023 con respecto a las citadas relaciones comerciales.
Rabat nunca quiso que esas aduanas funcionaran porque su interés está centrado en asfixiar económicamente a las dos ciudades autónomas españolas en el norte de África. Aunque firmó el compromiso de reabrir ese flujo comercial en abril de 2022, lo cierto es que no hubo voluntad jamás de normalizar las cosas. Como una especie de actitud condescendiente y para que las críticas al Gobierno del PSOE no siguieran escalando, optó por "abrirse" a las exportaciones desde Melilla en enero de este año 2025; eso sí, siempre según sus normas y sus propias restricciones.
En julio pasado, sin embargo, se excusó en la Operación Paso del Estrecho (OPE) para volver a cerrar las puertas y aperturarlas a mediados de septiembre con tales requisitos, que los empresarios locales han preferido utilizar otras vías para llevar sus productos a Marruecos y olvidarse de la aduana. La falta de seguridad jurídica ha sido uno de los motivos principales para abandonar la vía terrestre y optar por el uso de los puertos marítimos.
Pero tanto España como Marruecos se curan en salud diciendo que la aduana está abierta. En definitiva, un asunto menos en el orden del día de la RAN que hoy comienza y que se vio precedida, además, de un foro empresarial ayer en el que estuvieron presentes, entre otros, el ministro de Agricultura, Luis Planas, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.








