La asociación ecologista Melilla en Verde ha denunciado públicamente la supuesta inacción de la Consejería de Medio Ambiente frente a los vertidos ilegales que, según aseguran, se siguen acumulando en distintos puntos de la ciudad sin que se impongan sanciones ni se realicen acciones de vigilancia eficaces. En un comunicado remitido a los medios, la entidad sostiene que todo indica que no se ha tramitado ninguna sanción en los últimos años, a pesar de que los vertidos son visibles y frecuentes.
Desde la asociación recuerdan que en 2022 solicitaron formalmente información a la Consejería sobre el número de sanciones impuestas por vertidos, cuántas denuncias se habían recibido y tramitado, y cuántas de ellas derivaron en expedientes sancionadores. Sin embargo, hasta la fecha no han recibido ninguna respuesta. Este silencio administrativo llevó a Melilla en Verde a presentar una queja ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, que instó a la administración a responder. No obstante, la asociación denuncia que la Consejería sigue sin facilitar los datos requeridos.
“Llevamos años esperando dicha información. Hemos vuelto a pedir la de los últimos ejercicios, pero creemos que tampoco van a contestar, porque o bien no sancionan, o lo hacen de manera simbólica”, denuncian. En su opinión, la ausencia de respuesta solo refuerza la sospecha de que no se está actuando conforme a las obligaciones que impone la normativa en materia de medio ambiente y residuos.
La organización ecologista alerta de la situación de abandono que vive gran parte del territorio no urbanizado de Melilla. Según afirman, cauces, terrenos públicos y privados, zonas naturales como Rostrogordo, la pista de carros y calles poco transitadas están siendo utilizados para verter escombros, muebles viejos, productos contaminantes, basuras y hasta vehículos en desuso, todo ello con absoluta impunidad.
“No es nada normal esta situación en una ciudad tan pequeña, donde una patrulla podría recorrer varias veces todo el perímetro en un solo turno. Estas infracciones se identifican fácilmente, incluso desde un despacho utilizando aplicaciones de mapas o imágenes satelitales”, explican desde Melilla en Verde. La asociación subraya que algunos vertidos son de gran volumen y han debido ser realizados mediante camiones basculantes o grúas móviles, lo que facilitaría la identificación de los infractores si hubiera voluntad de control.
Por este motivo, la asociación considera que la Consejería está incurriendo en una grave negligencia al no actuar ni sancionar a quienes degradan el entorno. “No entendemos por qué no se ejerce la vigilancia debida ni se hace cumplir la normativa. El abandono institucional es evidente”, aseguran.
Como parte de su estrategia para esclarecer la situación, Melilla en Verde ha anunciado que se dirigirá también a la Policía Local y la Guardia Civil para conocer si han interpuesto denuncias por estos vertidos y ante qué instancias: ya sea la propia Consejería de Medio Ambiente, la de Fomento, los juzgados o la Fiscalía. El objetivo es determinar si el problema reside únicamente en la administración medioambiental o si hay una cadena más amplia de omisiones.
La asociación insiste en que no se conformará con limpiezas puntuales financiadas con fondos públicos. “El deber de la Consejería no es maquillar la situación con actuaciones aisladas, sino erradicar definitivamente los vertidos mediante vigilancia y sanción”, recalcan.
Esta denuncia se suma a las que ya ha realizado la organización en otras ocasiones. En septiembre de 2023, El Faro de Melilla ya recogía otra advertencia de Melilla en Verde, en la que alertaban del “estado infame” del medio ambiente en la ciudad. Desde entonces, la situación, lejos de mejorar, continúa siendo motivo de preocupación para los ecologistas, que aseguran que seguirán denunciando públicamente lo que consideran un deterioro progresivo del territorio melillense y una falta de voluntad política para afrontarlo con firmeza.








