La Ciudad Autónoma ha recibido este mediodía a la V promoción de Ingenieros de la Academia General Básica de Suboficiales. Un nutrido grupo compuesto por 60 personas provenientes de todos los puntos de la geografía nacional que se han dispuesto a pasar unos días memorables descubriendo Melilla.
Estos veteranos han sido recibidos por el vicepresidente Primero de la Ciudad Autónoma, Miguel Marín, quien excusó a los presentes al presidente Imbroda, quien no pudo asistir a este encuentro al no encontrarse hoy en Melilla.
Una visita de suma importancia, según dijo, pues se estaba recibiendo a servidores de las Fuerzas Armadas en una ciudad ligada desde su fundación al Ejército español. Por ello, quiso agradecer a los visitantes sus años de servicio a la patria.
"Para nosotros recibir a profesionales que han dedicado su vida a defender a nuestro país y a nuestra bandera tiene un valor incalculable. Melilla es una ciudad ligada al Ejército y gracias a personas como ustedes seguimos manteniendo nuestra bandera y así seguirá por siglos".
Marín también quiso incidir en que, "aunque desconocida y con una imagen distorsionada", Melilla es mucho más que una valla.
"Esta recepción es importante para que gente de la península conozca la realidad de Melilla y traslade a sus allegados la realidad local, que dista y mucho de lo que se ve en los medios".
Atractivos
A continuación, el vicepresidente procedió a explicar a los presentes los numerosos atractivos con los que cuenta Melilla. No en vano, les recordó que nuestra ciudad es la segunda urbe de España en cuanto al número de edificios modernistas. Además, les instó a conocer el patrimonio histórico artístico local, materializado en El Pueblo y en los fuertes. "Un patrimonio único y en perfecto estado de conservación", subrayó.
Asimismo, les recordó que nuestra ciudad cuenta con un clima envidiable y una deliciosa gastronomía, sin pasar por alto la hospitalidad melillense.
Una ciudad recordó, con 528 años de historia en la que se comparten distintos credos en una "convivencia única en el mundo", aseguró.
"Todos convivimos en perfecta armonía. Somos ejemplo en el mundo por nuestra convivencia, tolerancia y respeto. Damos siempre ejemplo de como vivir en paz. Un modelo de convivencia que queremos exportar al resto del planeta".
Nuevo modelo
Miguel Marín se retrotrajo en el tiempo para recordar el cierre unilateral de la aduana comercial por parte del país vecino en agosto del año 2018. Un punto de inflexión para una ciudad que vivía fundamentalmente del comercio con Marruecos.
El vicepresidente recordó que fue entonces cuando desde el Gobierno local se comenzó a trabajar en un nuevo modelo económico que hiciera que la ciudad no dependiera de un tercer país. Especialmente, dijo, de uno tan "hostil económicamente" como el caso de Marruecos.
"Venimos esforzándonos en hallar un nuevo modelo económico que no dependa de Marruecos. Todo lo que venga del país vecino, bienvenido sea; pero no podemos depender de Marruecos para mejorar nuestra calidad de vida".
En este sentido, Marín habló a los presentes de los ejes de desarrollo económico que se ha fijado Melilla para esta legislatura, como son el turismo y la innovación tecnológica y el mundo universitario. Unos pilares estratégicos que tal y como aseguró, "ya han comenzado a dar sus frutos".
En lo relativo al turismo, ensalzó la labor de los Bonos Turísticos como herramienta que ha facilitado a unas 60.000 personas conocer Melilla en estos últimos dos años. También quiso hablar de la necesidad de declarar como Obligación de Servicio Público el transporte aéreo con Málaga y Madrid. Un compromiso, dijo, de la Ciudad pero que compete al Gobierno central.
"Para que quienes vengan lo hagan a un precio razonable".
Sobre la industria tecnológica, Marín recalcó la importancia del desarrollo de este sector como una "oportunidad que genera economía empleo sin necesidad de mucho espacio". Una cuestión fundamental en una ciudad donde tal y como recordó, no abunda el espacio.
Por otro lado, habló de las ventajas fiscales de Melilla como un atractivo para la inversión. Una fiscalidad ventajosa que aún permanece desconocida para el gran público. Marín quiso destacar algunas bonificaciones presentes en nuestra ciudad, como la del 50 % al Impuesto de Sociedades o la del 60 % al IRPF. Además, recordó que Melilla no tiene IVA, sino el IPSI, que para la industria tecnológica tributa el 0,5 %.
Respecto al desarrollo universitario en la ciudad, Marín subrayó como esta eje persigue dos objetivos: Dar la posibilidad a los jóvenes melillenses de estudiar en su propia ciudad y también que estudiantes de la península vengan a conocer Melilla. Un objetivo que supone un aliciente para generar economía, empleo y conocimiento en nuestra ciudad, dijo.
Por último, el vicepresidente concluyó su intervención dando un cálido reconocimiento al historiador Miguel Villalba, de quien recordó, pese a no haber nacido en Melilla profesa un gran afecto por nuestra ciudad. No en vano, ha sido el propio Villalba el que ha coordinado esta visita.
Información abrumadora
Por parte de los visitantes, el teniente coronel Emilio Galindo quiso en primer lugar agradecer la recepción a la Ciudad y al Patronato de Turismo por haber ofrecido un precio más económico para sus billetes.
Galindo quiso recalcar la españolidad de Melilla, recordando el impacto que vivió en primera persona al aprender que nuestra ciudad comenzó a formar parte de España 18 años antes que Navarra o 374 años antes de que Garibaldi unificase Italia en un sólo país.
"A veces el mayor esfuerzo humano es explicar lo obvio".
También quiso destacar el compromiso de la promoción con España, 48 después de jurar el artículo 8 de la Constitución. Emilio Galindo lanzó en este sentido una crítica al ex ministro de defensa José Bono, quien retiró las letras "A España servir hasta morir" del monte Costampla, en Lleida.
"Las quitó por motivos políticos, pero las grabó en nuestras cabezas. Aunque retirados y en la reserva, seguimos y seguiremos sirviendo a España".








