El pasado martes, Melilla dio un paso decisivo en su desarrollo económico y social con la aprobación definitiva de los Presupuestos Generales de la Ciudad para 2026, respaldados por mayoría absoluta. Estas cuentas, calificadas por la vicesecretaria de Comunicación del Partido Popular en Melilla, Fadela Mohatar, como “una noticia importante para la ciudad, para el Gobierno y para toda la ciudadanía”, reflejan un claro compromiso del Ejecutivo local con la inversión, el bienestar social y el fortalecimiento de la economía local.
El presupuesto aprobado se distingue por un marcado carácter inversor y social. Las partidas destinadas a ayudas sociales se triplican respecto al ejercicio anterior, incorporando medidas fundamentales para mejorar la calidad de vida de los melillenses. La gratuidad en las escuelas infantiles, los incentivos al talento y la excelencia académica, así como los programas de apoyo a la emancipación juvenil y a la vivienda, evidencian la prioridad que el Gobierno otorga a la cohesión social. La inclusión definitiva del copago farmacéutico, financiado con fondos propios de la ciudad, garantiza que los pensionistas con menor poder adquisitivo puedan acceder a sus medicamentos sin carga económica, un paso de justicia social largamente esperado.
En el ámbito económico, los presupuestos de 2026 buscan revertir la preocupante mortalidad empresarial que afecta a Melilla. La ciudad destina más de siete millones de euros a la creación de un hub tecnológico, programas de formación vinculados a prácticas remuneradas y ayudas directas a la inversión y el empleo. Estas medidas no solo buscan dinamizar la economía, sino también mejorar la competitividad y apoyar al tejido productivo local, compensando la ausencia de inversiones estatales que Melilla sufre desde hace años.
A pesar del rechazo de la oposición, que según Mohatar no presentó argumentos sólidos durante el debate, el Gobierno ha ratificado su estrategia basada en tres pilares: inversión, políticas sociales y apoyo a la economía local. La defensa de estas cuentas no es únicamente una victoria política, sino un mensaje claro: Melilla avanza con firmeza hacia una ciudad más inclusiva, más competitiva y con mayores oportunidades para todos sus ciudadanos.
Con estos presupuestos, la ciudad no solo asegura recursos esenciales para los colectivos más vulnerables, sino que también marca el camino hacia un futuro económico más sólido y sostenible. Es, en definitiva, un paso decidido hacia el progreso, la justicia social y la modernización de Melilla.







