El informe PISA 2025, publicado este martes por la OCDE, confirma que Melilla obtiene el peor resultado en ciencias de toda España, con 405 puntos, muy por debajo de la media de la organización (482) y a más de cien puntos de las comunidades mejor situadas. El dato llega meses después de que sindicatos como SATE-STEs y ANPE denunciaran en la ciudad autónoma aulas saturadas, falta de apoyos especializados y escasez de personal docente, factores que atribuyen al deterioro sostenido del rendimiento escolar.
Solo Ceuta, con 420 puntos, se acerca a los resultados melillenses, mientras que las comunidades con mejor desempeño, entre ellas Madrid (495), Castilla y León (493), Asturias (492) y Cantabria (490), superan con holgura la media de la OCDE y de la Unión Europea. A nivel nacional, la mitad del alumnado español de 15 y 16 años presenta un nivel bajo en ciencias, y solo el 28 % alcanza el nivel mínimo de competencia necesario para desenvolverse en la vida cotidiana y en su futuro laboral, según los datos de la agencia EFE.
El informe, que evalúa las competencias en ciencias, lectura y matemáticas de 90 países, constata además que el deterioro en lectura y matemáticas se ha intensificado en la última década, con caídas de hasta 26 y 28 puntos respectivamente, lo que equivale a más de un curso escolar perdido. El analista senior de la OCDE Tue Halgreen advirtió de que "los alumnos no son capaces de comprender textos largos y hacen una lectura apresurada", un fenómeno que calificó de "desafío global" agravado por el uso de pantallas.
El secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, reconoció que "no hay que esconder" que los datos tampoco son buenos en ciencias y descartó que la implantación de la Lomloe haya influido en el retroceso, al considerar que existen otros factores como la mayor diversidad en las aulas y los desafíos digitales.
Este panorama nacional coincide con las advertencias que sindicatos y docentes venían realizando en Melilla desde hace largo tiempo. En enero, SATE-STEs alertó de que la escuela pública en la ciudad funciona "por el esfuerzo extraordinario del profesorado" y no por el respaldo estructural que debería recibir, con aulas de 25 o más alumnos donde conviven perfiles con TEA o TDAH sin apoyos especializados ni desdobles. Por su parte, ANPE Melilla denunció la pérdida de atractivo de la profesión docente, vinculada al escaso reconocimiento institucional y al aumento de la conflictividad en los centros.
Ambos sindicatos reclamaban entonces una planificación educativa específica para la ciudad, con plantillas reforzadas, ratios reducidas y mejora de infraestructuras, exigencias que el nuevo informe PISA vuelve a poner sobre la mesa al situar a Melilla como la peor puntuada del país en la materia evaluada como competencia principal en esta edición.








