Los estudiantes tienen como regalo de la Ciudad una estancia de dos semanas en Cambridge para mejorar su inglés.
El esfuerzo, a veces, tiene su recompensa. El presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, el director provincial de Educación, José Manuel Calzado, y el consejero del área, Antonio Miranda, recibieron ayer en el Salón Dorado de la Asamblea a los estudiantes que han conseguido las mejores notas en las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) en Melilla. Los jóvenes han conseguido como premio, por parte de la Ciudad, una estancia de dos semanas en Cambridge para perfeccionar su inglés.
Entre un 7,49 y un 9,6 están las calificaciones de estos adolescentes que en el futuro pretenden ser ingenieros, médicos o profesores.
Imbroda destacó, en las palabras que dirigió a los estudiantes, la importancia de la formación y de premiar la excelencia. El presidente señaló que ahora más que nunca es imprescindible esforzarse para lograr una preparación que les haga destacar sobre el resto.
El máximo dirigente de la Ciudad deseó a los jóvenes suerte en su futuro académico y profesional e recalcó que no sólo hay que felicitarlos a ellos, sino también a sus familias, ya que el esfuerzo de sus padres ha sido imprescindible para lograr que estos jóvenes tengan claro cuál es el valor de una buena formación.
El presidente recalcó que ellos tienen que poner los pilares de la sociedad del futuro y que por eso es tan importante su esfuerzo. Imbroda aprovechó para desearles un buen viaje a los que se iban a Cambridge y aconsejarles que aprovecharan al máximo esas dos semanas para mejorar su inglés.
Por su parte, Mohamed El Hadri (9,6) y Mohamed Al Banyahyati (9,55), los dos alumnos con mejor nota en la selectividad, que estudian en el Leopolodo Queipo, aseguraron que lo más importante para lograr esta nota es organizarse y aprovechar el tiempo. El primero pretende estudiar Ingeniería de Telecomunicaciones en Málaga y el segundo Medicina en Sevilla. Los dos tienen la esperanza de que en unos años, cuando ellos hayan concluido sus estudios y salgan al mercado laboral, la situación haya cambiado y no tengan tantos problemas para encontrar un trabajo. Por ahora piensan en su primera meta, conseguir entrar en la Universidad que han elegido como primera opción y lograr concluir sus grados con el mismo éxito que han terminado el Bachillerato. Con suerte, ellos dejarán de pertenecer a esa generación que muchos llaman ‘perdida’ y formarán parte de otra que encuentre más oportunidades.








