El Museo Etnográfico de Melilla ha acogido en el mediodía de este sábado 19 de septiembre un taller infantil dedicado a las formas, los colores y la estampación, en el que los más pequeños han podido acercarse al patrimonio de la ciudad a través del arte.
La actividad "Baldosas que cuentan historias", dirigida por el artista multidisciplinar Álvaro Sola e impulsada por la Consejería de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor y Museos de Melilla, ha permitido a los participantes conocer algunos elementos característicos del modernismo melillense mientras creaban sus propios diseños.
Con el lema "¿Cuántas historias pueden esconderse en una baldosa?", el taller ha introducido a los niños en el mundo de las artes plásticas a través de los patrones de las baldosas hidráulicas, tan vinculadas al modernismo. Para ello, han utilizado la técnica del estarcido, basada en aplicar pigmento sobre una superficie mediante una plantilla recortada para crear diferentes formas y composiciones.
La actividad ha reunido a una veintena de niños de entre 5 y 7 años y ha sido la primera de las dos propuestas programadas para este público. El segundo taller tendrá lugar el próximo mes de octubre.
En declaraciones a los medios, Álvaro Sola ha explicado que muchos de los participantes desconocían inicialmente qué era una baldosa hidráulica, pero que finalmente reconocieron este tipo de piezas después de ver fotografías.
"Cuando les he enseñado las fotos ya han visto que son las que tienen sus abuelas en casa o las que hay en algunos negocios. Está bien que asocien que lo que tenemos en nuestra ciudad es algo especial".
Y es que los pequeños no sólo han experimentado con una nueva técnica artística, sino que también han descubierto parte de la historia y la identidad de Melilla a través de elementos presentes en sus calles y edificios. Una actividad que ha resultado especialmente divertida para los asistentes, como ha contado a este medio la pequeña Gala Calderón, quien ha disfrutado de la experiencia mientras daba rienda suelta a su creatividad.
El artista también ha destacado las posibilidades del estarcido como herramienta para aprender de una manera práctica y cercana, dejando resultados muy plásticos.
"Al levantar la plantilla ven que las manchas que ellos han imprimido en el papel de repente son algo geométrico y muy bonito".
Además, ha subrayado que los materiales empleados son accesibles para los niños, de manera que puedan reproducir la técnica posteriormente en sus propias casas.
La propuesta se ha enmarcado dentro de las actividades que el propio Sola viene desarrollando durante el año en torno a las culturas y el patrimonio de Melilla. Según este artista, estas iniciativas han abordado cuestiones relacionadas con el modernismo y las diferentes culturas presentes en la ciudad, a la que ha definido como un "museo 360º".
Por lo pronto, el próximo taller continuará acercando las artes plásticas a los más pequeños, en esta ocasión mediante una propuesta de técnica de "acuarela sin acuarela" en la que se utilizará papel pinocho. Los participantes representarán un atardecer en Melilla la Vieja con el faro y la Boca del León como protagonistas, combinando de nuevo la creación artística con el conocimiento del patrimonio local que bien seguro volverá a ser todo un éxito.








