Melilla se ha colocado en los primeros puestos del ranking nacional en cuanto a los salarios brutos anuales de los docentes, tanto de Educación Primaria como de Secundaria, según datos recopilados por medios como La Opinión de Zamora, El Correo y OK Diario. Sin embargo, los sindicatos advierten que esta posición encubre una realidad distinta: los profesores melillenses siguen estando, según sus representantes, entre los peor retribuidos de España en lo que respecta al complemento específico, un componente clave del salario docente.
El informe publicado esta semana señala que los sueldos de los docentes españoles presentan diferencias de hasta 680 euros mensuales dependiendo de la comunidad autónoma. En el caso de Melilla, los profesores de Primaria alcanzarán un salario bruto anual en 2026 de 40.174 euros, mientras que los de Secundaria llegarán a los 49.356 euros, lo que los sitúa por encima de regiones como Andalucía, Galicia o Cataluña. Estas cifras se deben a que en Melilla, como en Ceuta y el País Vasco, se aplican ciertos complementos que elevan el sueldo total percibido.
No obstante, esta aparente ventaja salarial no es interpretada del mismo modo por los sindicatos con representación en el ámbito educativo en la ciudad. Los sindicatos CSIF y ANPE insisten en que los docentes melillenses cobran uno de los complementos específicos más bajos de todo el país. Este complemento es uno de los principales elementos diferenciales entre los salarios que perciben los profesores en las distintas comunidades y su cuantía depende de cada administración.
Según las organizaciones sindicales, este complemento en Melilla no ha sido actualizado ni equiparado al de otras regiones pese a las múltiples peticiones, lo que provoca una pérdida de poder adquisitivo y una desigualdad que se arrastra desde hace años. Además, denuncian que a pesar del salario bruto aparente, muchos docentes sufren precariedad laboral, alta rotación y falta de incentivos, especialmente en los puestos de difícil cobertura.
Desde El Correo se destaca que las diferencias salariales se deben, en gran parte, a los distintos complementos autonómicos, ya que el sueldo base de los docentes es el mismo para todo el país, al depender del Estado. Este sistema ha generado una profunda disparidad territorial que el Ministerio de Educación no ha corregido, a pesar de las reiteradas demandas de homogeneización por parte de los sindicatos.
En este contexto, el caso de Melilla resulta especialmente paradójico. A nivel global, sus docentes aparecen entre los mejor pagados en las estadísticas oficiales. Sin embargo, cuando se desglosa el salario por componentes, el complemento específico, que debería compensar condiciones particulares del territorio —como el aislamiento geográfico, los problemas de movilidad y las carencias estructurales—, es significativamente más bajo que en otras comunidades que disfrutan de mejores infraestructuras y estabilidad laboral.
Los sindicatos sostienen que esta situación también afecta a la calidad del sistema educativo local, ya que dificulta la fidelización de los docentes y genera una elevada rotación de personal. “El salario total puede parecer alto, pero cuando se analiza en detalle, se comprueba que seguimos discriminados”, han señalado portavoces sindicales en declaraciones anteriores recogidas por este medio.
De cara a 2026, está previsto que las subidas salariales aprobadas a nivel estatal beneficien a todos los docentes, pero si no se revisan los complementos específicos, las desigualdades seguirán vigentes. Mientras tanto, Melilla aparece en las estadísticas como una de las regiones con mejores salarios para el profesorado, pero los sindicatos advierten que esa cifra no refleja la realidad completa ni la situación de fondo del cuerpo docente en la ciudad.








