Las enfermedades del sistema circulatorio y los tumores volvieron a situarse como las dos principales causas de mortalidad en Melilla durante 2025. Ambas patologías provocaron conjuntamente 262 fallecimientos, más de la mitad del total de las defunciones anotadas en la ciudad durante el pasado año.
En total murieron 508 personas residentes en Melilla, de las que 277 eran hombres y 231 mujeres. La cifra supone un incremento del 17,1% respecto a 2024, cuando se contabilizaron 434, aunque continúa por debajo de los niveles registrados durante los años más duros de la pandemia.
La mortalidad volvió a concentrarse principalmente en las personas de mayor edad. De las 508 personas fallecidas, 424 tenían más de 60 años, lo que representa el 83,46% del total y confirma el peso del envejecimiento y de las enfermedades crónicas.
Las patologías del sistema circulatorio compartieron con los tumores el primer puesto entre las causas de muerte en Melilla. Cada uno de estos dos grandes grupos provocó 131 casos, lo que equivale aproximadamente el 25,8% del total anotado en 2025.
Dentro de las patologías cardiovasculares, el infarto agudo de miocardio y otras enfermedades del corazón fueron las que ocasionaron un mayor número de fallecimientos, con 26 casos cada una. Les siguieron las otras enfermedades isquémicas del corazón, con 24 muertes; las enfermedades hipertensivas, con 15; la insuficiencia cardíaca, con otras 15; y las enfermedades cerebrovasculares, también con 15 fallecimientos. El resto correspondió a otras patologías vasculares y cardíacas.
En cuanto a los tumores, el cáncer de tráquea, bronquios y pulmón volvió a ser el más letal en Melilla, con 26 fallecimientos. A continuación, se situó el cáncer de colon, responsable de 15 muertes, seguido por el cáncer de mama, con 12; el de páncreas y los tumores malignos de localización no especificada, con nueve cada uno; y el cáncer de encéfalo, con siete. También destacaron los seis por cáncer de estómago y otros seis por cáncer de laringe.
Las enfermedades del sistema respiratorio constituyeron la tercera causa de muerte en la ciudad autónoma, con 69 fallecimientos, el 13,6% del total. Entre ellas sobresalieron las neumonías, con 22 muertes, y las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, con 19. También se registraron cinco situaciones por gripe y dos por insuficiencia respiratoria.
Una evolución de los decesos irregular
Las enfermedades del sistema digestivo causaron 29 defunciones, mientras que las enfermedades del sistema nervioso y de los órganos de los sentidos provocaron 28, de las que 16 estuvieron relacionadas con la enfermedad de Alzheimer. Por su parte, las enfermedades infecciosas y parasitarias ocasionaron 24 fallecimientos, entre ellos seis por Covid-19 con virus identificado y ocho por septicemia.
El informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) recoge además 23 muerte por enfermedades del sistema genitourinario, 19 por patologías endocrinas, nutricionales y metabólicas (entre ellas nueve asociadas a la diabetes mellitus) y 11 por diagnósticos osteomusculares y del tejido conjuntivo.
Las causas externas sumaron 17 fallecimientos en Melilla durante el pasado año. Dentro de este grupo llamaron especialmente la atención las diez muertes por ahogamiento, sumersión y sofocación accidentales. Además, el INE contabilizó dos fallecimientos por envenenamiento accidental por psicofármacos y drogas de abuso, dos por otros accidentes, uno por siniestro de tráfico, uno por caída accidental y uno por suicidio.
La evolución de la mortalidad durante el último lustro muestra un comportamiento irregular. Tras las 565 defunciones registradas en 2021, la cifra descendió hasta las 484 en 2022. En 2023 volvió a aumentar hasta alcanzar las 500, para caer nuevamente a 434 en 2024, el dato más bajo de los últimos cinco años. El incremento experimentado en 2025, hasta las 508 defunciones, rompe esa tendencia descendente, aunque todavía permanece por debajo de los registros observados durante la pandemia.
Los datos nacionales
Los datos de Melilla siguen un patrón muy similar al observado en el conjunto del país. Según el INE, en España fallecieron durante 2025 un total de 441.270 personas, de las que 222.711 eran hombres y 218.559 mujeres. La tasa bruta de mortalidad se situó en 894,1 fallecidos por cada 100.000 habitantes, con una mayor incidencia entre los hombres (919,7) que entre las mujeres (869,4).
A escala nacional, más de la mitad de las defunciones registradas durante el pasado año tuvieron como origen los tumores y las enfermedades del sistema circulatorio, que continúan siendo las principales causas de mortalidad en España. El organismo estadístico también destaca que los casos del sistema respiratorio aumentaron un 9% respecto a 2024.
Dentro de los tumores, el cáncer de bronquios y pulmón volvió a ser el que causó más fallecimientos en España, con 23.479, mientras que, entre los cánceres más frecuentes, el de mama fue el que registró el mayor incremento, con una subida del 2,7%.
El INE añade que el 95,7% de las defunciones registradas en España durante 2025 obedecieron a causas naturales, frente al 4,3% originadas por causas externas. Entre estas últimas, las caídas accidentales se consolidaron por tercer año consecutivo como la principal causa externa de muerte en el conjunto del país.
En Melilla, los datos ponen de manifiesto que las enfermedades cardiovasculares y el cáncer siguen concentrando la mayor parte de la mortalidad, al representar conjuntamente más de la mitad de todos los fallecimientos registrados durante el pasado año. Al mismo tiempo, el fuerte peso de la población mayor entre las personas fallecidas vuelve a evidenciar la estrecha relación entre el envejecimiento demográfico y las enfermedades crónicas como principales factores de mortalidad en la ciudad.








