La Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Granada en Melilla abrió este martes una nueva etapa con la toma de posesión de César Augusto Solano Galvis como decano. Tras ser reelegido el pasado mes de abril, Solano afronta un mandato de seis años en el que la implantación del Grado en Podología, la acreditación del centro y la adaptación a las nuevas infraestructuras figuran entre los principales retos.
El acto institucional contó con la presencia del vicerrector para los campus de Ceuta y Melilla, Salvador del Barrio, la secretaria general de la Universidad de Granada, María del Carmen García, así como representantes de la Ciudad Autónoma, entre ellos el diputado delegado de Asuntos Universitarios, Jesús Romero Imbroda.
Durante su intervención, Salvador del Barrio felicitó al decano y aprovechó para destacar el buen momento que atraviesa la Facultad de Ciencias de la Salud.
El vicerrector recordó que los datos de preinscripción para el próximo curso reflejan la elevada demanda de los dos grados que se imparten actualmente en el centro. Tanto Enfermería como Fisioterapia han cubierto todas sus plazas con estudiantes que eligieron estas titulaciones como primera opción.
"Es una muy buena noticia porque no siempre ocurre que con la primera opción se cubra toda la oferta de plazas", señaló Del Barrio, quien aseguró que este dato demuestra "la buena salud" de una facultad con un enorme potencial dentro del Campus de Melilla.
Además, puso el foco en uno de los proyectos más esperados para los próximos años: la implantación del nuevo Grado en Podología. El vicerrector expresó su confianza en que esta nueva titulación tenga una acogida similar a la de Enfermería y Fisioterapia y contribuya a seguir fortaleciendo la oferta académica del campus.
Por su parte, Jesús Romero Imbroda calificó la jornada como "un día feliz para Melilla" y enmarcó esta toma de posesión dentro del crecimiento que, a su juicio, está experimentando la ciudad universitaria.
El diputado delegado de Asuntos Universitarios destacó la colaboración que mantiene César Solano con las instituciones locales para impulsar nuevos proyectos académicos.
Romero Imbroda subrayó especialmente el trabajo conjunto para la puesta en marcha del Grado en Podología y el incremento del número de plazas en los estudios de Enfermería y Fisioterapia. "Es un colaborador absoluto de los intereses de la ciudad y un aliado en todos estos proyectos", afirmó.
El protagonista de la jornada fue, sin duda, César Augusto Solano Galvis, quien pronunció un discurso centrado en el agradecimiento, el servicio público y los desafíos que deberá afrontar durante este nuevo mandato.
El decano aseguró que recibe esta responsabilidad "con profunda gratitud" y con plena conciencia del compromiso que supone dirigir una facultad como la de Ciencias de la Salud.
Solano explicó que interpreta la confianza recibida por la comunidad universitaria no como un respaldo personal, sino como "un mandato institucional" que le obliga a seguir trabajando "con lealtad, rigor y responsabilidad".
También quiso agradecer expresamente el trabajo desarrollado por el equipo de dirección que le ha acompañado durante los últimos cuatro años. En su opinión, los avances logrados no responden al esfuerzo de una sola persona, sino al trabajo colectivo de quienes forman parte de la facultad.
Durante su intervención recordó que estos años han estado marcados por momentos complicados, debates intensos y decisiones difíciles, aunque destacó que el diálogo y el sentido de la responsabilidad han permitido afrontar cada situación.
El decano reconoció que dirigir una facultad va mucho más allá de planificar proyectos o aprobar iniciativas. Según explicó, la gestión diaria obliga a resolver problemas inesperados, atender las necesidades del profesorado y del estudiantado, hacer frente a limitaciones presupuestarias y buscar constantemente recursos para mejorar el funcionamiento del centro. "Gestionar es aceptar que el día a día tiene una fuerza enorme", afirmó.
Solano definió el decanato como una responsabilidad de servicio. A su juicio, ser decano implica asumir los problemas como propios, compartir los éxitos con toda la comunidad universitaria y actuar siempre con responsabilidad institucional.
El responsable de la Facultad de Ciencias de la Salud también destacó el carácter singular del Campus de Melilla dentro de la Universidad de Granada. Aseguró que la facultad mantiene un compromiso permanente con la ciudad y con la sociedad melillense. "Nuestra facultad forma parte de Melilla, trabaja para Melilla y se debe, en última instancia, a la población de Melilla".
Respecto al futuro, señaló que el nuevo Grado en Podología constituye una oportunidad estratégica para ampliar la oferta académica. A ello se suman otros objetivos como el desarrollo de nuevos laboratorios docentes y de investigación, el proceso de acreditación del centro y la adaptación a las nuevas infraestructuras universitarias.
Para Solano, todos estos retos solo podrán alcanzarse desde el trabajo conjunto, el diálogo y la transparencia. Por ello, apostó por una facultad cohesionada y comprometida con la mejora continua.
El decano concluyó asegurando que inicia esta nueva etapa "con humildad, ilusión y plena conciencia" de la responsabilidad que asume. Su objetivo, dijo, será seguir trabajando para que la Facultad de Ciencias de la Salud de Melilla continúe consolidándose como un referente académico, humano y social, comprometido con la formación de profesionales y con los valores de la universidad pública.








