En la prensa marroquí se puede leer sobre el bloqueo de la aduana. Tal es el caso del periódico le Desk, que, en un artículo titulado ‘En Melilla, la aduana comercial con Marruecos permanece cerrada’, donde este martes, día 9, se pudo leer, por ejemplo, que "para los líderes empresariales y responsables locales, la persistencia del bloqueo [de la aduana] debilita todos los sectores productivos de Melilla y alimenta un sentimiento de inseguridad que refuerza a su vez la necesidad de encontrar soluciones urgentes para evitar un estancamiento con consecuencias económicas y sociales cada vez más graves".
Tal como recuerda el medio, “a pesar de los anuncios repetidos desde abril de 2022 sobre una reapertura inminente, la realidad no ha cambiado” y “las pruebas piloto no han permitido relanzar los intercambios ni restaurar la actividad económica de antes de 2018”.
Le Desk reconoce que “esta situación provoca, según los profesionales españoles, una asimetría”, ya que los productos marroquíes continúan entrando en la ciudad autónoma -con ciertas restricciones-, mientras que los empresarios de Melilla siguen sin poder exportar hacia Marruecos.
El medio recuerda que la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME-CEOE) advierte del riesgo del colapso del tejido económico si las restricciones persisten y que las organizaciones profesionales reclaman mecanismos aduaneros transparentes, aplicados de manera recíproca, a fin de restaurar la seguridad jurídica y la confianza de los operadores.
“El bloqueo está alimentando un profundo descontento social, que se traduce en protestas en la ciudad”, se puede leer en el artículo, que dice que los empresarios “reprochan a las autoridades regionales y nacionales que hagan caso omiso a las necesidades de Melilla por razones diplomáticas” y que el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, pidió a la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, una intervención firme para normalizar los procedimientos fronterizos.
La RAN
Sobre la 13º Reunión de Alto Nivel (RAN) entre España y Marruecos, que se celebró la semana pasada, la Desk afirma que “la ausencia de progresos tangibles aumenta la inquietud entre los empresarios y los trabajadores de Melilla, quienes critican el inmovilismo circundante a la reapertura de la aduana comercial, cerrada desde agosto de 2018”.
Y es que, a pesar de los compromisos adquiridos en Madrid, “los intercambios permanecen bloqueados y la frontera no funciona más que a través de pruebas puntuales, lejos de una vuelta a una actividad normal”, se dice en el periódico, que recuerda que Imbroda demanda una reapertura efectiva y califica el proceso de “farsa”, ya que “cree que el Gobierno español privilegia la diplomacia en detrimento de los intereses económicos locales”.
UE-Marruecos
Mientras tanto, Lahcen Haddad, senador y copresidente de la Comisión Parlamentaria Mixta UE-Marruecos, también se ha referido a las aduanas de Ceuta y Melilla, aunque, en su caso, confundiéndolas -posiblemente adrede, con el régimen de viajeros: "La decisión marroquí de mantener un control estricto sobre los intercambios no es un bloqueo, sino una modernización estratégica para poner fin a una economía de contrabando que enriquecía a Melilla en detrimento del norte de Marruecos, restaurar la soberanía económica y de seguridad del Reino e imponer normas comerciales equilibradas y transparentes. Si los actores españoles están preocupados hoy en día, es únicamente porque están perdiendo privilegios heredados de un sistema obsoleto en el que Marruecos servía de válvula de escape económica sin reciprocidad. La época en la que los enclaves prosperaban gracias a la fuga de riqueza marroquí ha terminado: Marruecos está construyendo una economía formal, competitiva y soberana, y este proceso no se negocia bajo la presión de los lobbies locales. La cooperación sigue siendo posible, pero sobre la base del estricto respeto de la legalidad y los intereses marroquíes, sin nostalgias por tiempos pasados."









¿Inquietud social en Melilla? Qué risa me da... Cómo estarán del otro lado, imagínense: los harragas (balseros) intentando escapar como ratas del "paraíso" marroquí... En fin, que la mejor frontera es la frontera cerrada: ganamos en paz, en tranquilidad ya que al melillita de toda la vida no se le ha perdido nada en el otro lado.
Buenos dias,
Muy bien, Marruecos no puede aceptar tanto contrabando, pero el transito de personas y mercancias de forma legal no se puede paralizar. Igual que España no puede aceptar la entrada de droga y de personas de forma ilegal, pero de forma legal no se puede parar nada.