La Policía Nacional ha recomendado este jueves a padres, madres y tutores legales que refuercen la supervisión de la vida digital de los menores durante las vacaciones de verano, una época en la que el aumento del tiempo libre eleva la exposición de niños y adolescentes a riesgos como el grooming, la sextorsión o las estafas a través de videojuegos, redes sociales y aplicaciones de mensajería.
El cuerpo policial advierte de que detrás de un perfil aparentemente infantil, de un jugador que ofrece ayuda para avanzar de nivel o de alguien que promete monedas virtuales o mejoras dentro de un juego, puede encontrarse un adulto que trate de ganarse la confianza del menor con fines sexuales, de manipulación emocional o económicos.
Uno de los riesgos que más preocupa a los especialistas es el grooming, una forma de acoso en la que un adulto contacta con un menor a través de internet, se gana su confianza de manera progresiva y puede llegar a solicitar imágenes íntimas, imponer secretos, generar dependencia emocional o intentar concertar encuentros presenciales.
La Policía Nacional también alerta sobre el uso de recompensas digitales como vía de acceso a los menores. Las monedas virtuales, cajas sorpresa, objetos exclusivos o ventajas competitivas dentro de los videojuegos pueden generar en algunos niños y adolescentes una necesidad intensa de conseguir nuevos elementos, motivación que terceros malintencionados aprovechan para solicitar fotografías, datos personales o pequeños pagos que derivan en chantaje.
Entre las recomendaciones concretas, los agentes aconsejan limitar el tiempo de uso de dispositivos, configurar las opciones de privacidad, desactivar chats con desconocidos cuando sea posible, activar controles parentales e impedir compras sin autorización. Pero subrayan que la supervisión no debe basarse solo en la prohibición: es fundamental que los menores sientan que pueden contar lo que les ocurre sin miedo a un castigo inmediato.
La Policía enumera varias señales de alerta a las que prestar atención: que el menor oculte conversaciones, borre chats de forma compulsiva, reciba regalos virtuales de desconocidos, muestre nerviosismo al recibir mensajes o empiece a hablar de personas que sus padres no conocen. También el aislamiento, la irritabilidad, la pérdida de sueño o la ansiedad cuando se le retira el móvil pueden ser indicios de que algo no va bien.
En caso de detectar una situación de riesgo, la Policía Nacional recomienda no borrar conversaciones, capturas ni perfiles, ya que pueden ser relevantes para una investigación posterior. Asimismo, aconseja no contactar directamente con el presunto autor y acudir cuanto antes a dependencias policiales o llamar al 091.








