Las obras de remodelación de la Plaza de España afrontan ya su recta final y la previsión del Gobierno local es que el emblemático espacio del centro de Melilla quede completamente terminado y abierto al público durante el próximo mes de agosto. Así lo anunció este martes el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, quien aseguró que los trabajos se encuentran actualmente en la fase de últimos retoques.
Durante una comparecencia ante los medios, Imbroda descartó que la inauguración pueda producirse a lo largo de junio y situó el final de la actuación entre julio y agosto, concretando posteriormente que la plaza estará completamente acabada durante el octavo mes del año.
El presidente destacó que una de las principales novedades de la remodelación es la renovación integral de la fuente situada en el entorno del monumento central. Según explicó, la anterior estructura
Las obras de remodelación de la Plaza de España afrontan ya su recta final y la previsión del Gobierno local es que el emblemático espacio del centro de Melilla quede completamente terminado y abierto al público durante el próximo mes de agosto. Así lo anunció el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, quien aseguró que los trabajos se encuentran actualmente en la fase de últimos retoques.
Durante una comparecencia ante los medios, Imbroda descartó que la inauguración pueda producirse a lo largo de junio y situó el final de la actuación entre julio y agosto, concretando posteriormente que la plaza estará completamente acabada durante el octavo mes del año.
El presidente destacó que una de las principales novedades de la remodelación es la renovación integral de la fuente situada en el entorno del monumento central. Según explicó, la anterior estructura fue retirada debido a que afectaba al propio monumento, lo que ha llevado a desarrollar un nuevo diseño con un diámetro más amplio y completamente renovado.
“Es una fuente nueva”, señaló Imbroda, quien incidió en que la intervención ha supuesto una transformación total de este elemento ornamental de la plaza.
No obstante, el desarrollo de las obras no ha estado exento de dificultades. El máximo responsable del Ejecutivo local explicó que los trabajos se han visto condicionados por la existencia de diversas conducciones subterráneas bajo la superficie de la plaza, circunstancia que ha obligado a realizar actuaciones técnicas específicas para adaptar el proyecto a las características del terreno.
A pesar de ello, Imbroda aseguró que la actuación se encuentra muy avanzada y reiteró que la previsión es que la Plaza de España pueda ser entregada y abierta al uso ciudadano durante el mes de agosto.
El presidente también quiso aclarar la situación del monumento ubicado en el centro de la plaza, precisando que su restauración forma parte de un proyecto independiente al de la remodelación del espacio público.
En este sentido, indicó que el expediente correspondiente a la restauración se encuentra en fase de contratación y que la adjudicación de los trabajos podría producirse próximamente. Según explicó, una vez finalicen las obras de la plaza y se proceda a su apertura, continuará posteriormente la intervención específica sobre el monumento.
Imbroda señaló que esta actuación podría prolongarse durante aproximadamente dos meses, aunque precisó que se habilitarán las medidas necesarias para compatibilizar los trabajos con el uso de la plaza una vez ésta haya sido puesta a disposición de los ciudadanos.
De esta forma, la culminación de la remodelación de la Plaza de España y la restauración del monumento seguirán calendarios distintos, aunque ambos proyectos forman parte de las actuaciones destinadas a mejorar uno de los espacios más representativos de la ciudad.
Por otra parte, el presidente fue preguntado por el estado de las obras del edificio de Correos, una actuación sobre la que reconoció que avanza a un ritmo más lento del esperado.
Imbroda atribuyó esta situación a la falta de empresas constructoras disponibles y a la escasez de mano de obra especializada, una problemática que, según afirmó, no afecta únicamente a Melilla sino que también se reproduce en otros puntos del país.
En este contexto, manifestó su deseo de que empresas locales de tamaño medio puedan asumir un mayor protagonismo en futuras actuaciones de obra pública, ante la menor participación de grandes compañías en este tipo de proyectos.
Asimismo, señaló que el sector se enfrenta a dificultades para encontrar profesionales especializados, como capataces y trabajadores cualificados, lo que repercute directamente en los plazos de ejecución de determinadas obras.
Pese a estas circunstancias, el presidente aseguró que los trabajos en el edificio de Correos continúan desarrollándose, aunque reconoció que el ritmo actual es más lento de lo inicialmente previsto.
La Plaza de España constituye uno de los espacios urbanos más representativos de Melilla, por lo que la finalización de las obras supone uno de los proyectos más esperados dentro de las actuaciones de renovación impulsadas por la Ciudad Autónoma.
Con la apertura prevista para agosto, los ciudadanos podrán volver a disfrutar de este enclave una vez concluyan los trabajos de remodelación. Mientras tanto, la intervención sobre el monumento central continuará su propio calendario de ejecución, una actuación que, según avanzó Imbroda, se desarrollará de forma independiente a la apertura de la plaza para garantizar tanto la conservación del conjunto monumental como el uso del espacio público por parte de los melillenses.








