Concluyen las vacaciones de Navidad y toca volver al trabajo. Pese a que a los más pequeños aún les queda un día más para volver a las aulas, muchas familias ya han iniciado su regreso a nuestra ciudad, tras pasar varios días en el país vecino por las fiestas.
Una operación retorno melillense que ya a primera hora de la tarde estaba dejando largas filas de vehículos y vecinos a pie en el lado marroquí de la frontera.
El tránsito de personas que entraban en Melilla era continuo. Sin embargo, también había tráfico de vehículos para cruzar a Marruecos, aunque nada que ver con lo acontecido a lo largo de las últimas semanas, cuando los alrededores de la frontera registraban largas filas, más parecidas a las que suelen vivirse en época estival.
Una tarde muy fría, en la que aún podían verse las huellas de las fuertes lluvias que cayeron ayer en la ciudad y que llegaron a anegar los alrededores del perímetro fronterizo. Una zona que suele inundarse cuando caen lluvias torrenciales.
La dotación permanente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se mantiene en la zona para cualquier posible suceso, así como para atender a los vecinos que lo requieran.
El Faro se ha acercado en la tarde de este 6 de enero a las inmediaciones del perímetro fronterizo para preguntar a los melillenses que entraban a nuestra ciudad, procedentes del país vecino, cómo estaba la situación en esta jornada de final de las vacaciones.
Comienzan las colas en coche
Los melillenses consultados por este medio coincidieron en destacar como la situación había comenzado a complicarse al otro lado de la frontera, especialmente en lo relativo a los vehículos.
Aicha había tardado unos 35 minutos en cruzar. No demasiado, aunque eso sí, subrayó como detrás de ella se estaba formando una gran aglomeración de personas. "Eso está a tope", dijo.
No obstante, esta melillense señaló como la situación más extrema se estaba dando con el paso de automóviles. No en vano, aseguró que los 3 carriles para pasar la frontera estaban llenos.
Por su parte, Jaime había tardado algo menos de dos horas para cruzar. No había lamento en este vecino, pues para salir a Marruecos hace una semana había tardado bastante más del doble.
"Esta situación es una vergüenza". Así de directo fue un melillense que prefirió no identificarse. No se refería sólo a este martes, sino a la situación general en el paso fronterizo, tanto para salir de Melilla como para entrar.
Aún con todo, este melillense quiso alabar el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la frontera, reiterando eso sí, su total disconformidad con la situación que se vive año tras año.
Mustafa, por su parte, había tardado alrededor de una hora y media, "menos que otras veces", como afirmó. Este melillense cruzó a pie, pues ante la gran caravana que se estaba formando en el otro lado de la frontera, prefirió dejar su coche aparcado en Beni-Enzar y pasar más rápido.
También aprovechó para destacar el trabajo de la Policía y la Guardia Civil, así como las instalaciones fronterizas.
"Aquí al menos hay calefacción y estamos a resguardo".
No obstante, a preguntas de este medio fue claro: "La frontera inteligente sigue sin funcionar".
Ante las complicaciones que pueden darse entre hoy y mañana con esta operación retorno, la Delegación del Gobierno ya señaló que, desde la Jefatura Superior de Policía Nacional, “siempre se tiene en cuenta esta fecha” para reforzar su personal por la mayor afluencia de personas que tratan de pasar la frontera. Se trata, dijeron, de algo "cíclico” en fines de semana y puentes festivos, aunque los cuerpos de seguridad “están siempre preparados para dar respuesta a estas situaciones”.







