La percepción de la sanidad pública continúa siendo mayoritariamente negativa entre la población de Melilla. Un estudio elaborado por la empresa de investigación Ipsos sobre la percepción del sistema sanitario en Ceuta y Melilla señala que el 40% de los melillenses se declara “muy insatisfecho” con el funcionamiento de la sanidad pública, un porcentaje superior al registrado en Ceuta, donde el 33% de los ciudadanos manifiesta ese mismo nivel de descontento.
Los resultados reflejan una valoración general moderada del sistema sanitario público en ambas ciudades autónomas. En el caso de Melilla, la puntuación media otorgada por los ciudadanos es de 4,9 sobre 10, mientras que en Ceuta alcanza el 5,4, situando la percepción global entre el suspenso y el aprobado ajustado según la escala utilizada en el estudio.
El informe también analiza el uso que la población hace del sistema sanitario público. En Melilla, el recurso más utilizado es la atención primaria, a la que el 27% de los ciudadanos afirma acudir mensualmente. Sin embargo, la utilización de la atención especializada y hospitalaria es considerablemente menor. Según los datos del estudio, el 62% de los melillenses asegura que casi nunca acude a la atención especializada, mientras que el 84% afirma no utilizar prácticamente los servicios hospitalarios públicos.
De acuerdo con el análisis realizado por Ipsos, este patrón de uso se relaciona con dificultades percibidas para acceder a determinados servicios sanitarios, especialmente en los niveles de mayor complejidad asistencial. Entre los aspectos peor valorados por la ciudadanía destacan los tiempos de espera para consultas médicas, pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas, que reciben una valoración muy negativa por parte del 59% de los encuestados en Melilla.
A estas críticas se suman otros factores vinculados al funcionamiento del sistema sanitario. El estudio recoge que el 41% de los melillenses valora negativamente la accesibilidad para contactar o acceder al profesional sanitario, un aspecto relacionado con los procesos administrativos y organizativos del sistema. Asimismo, cerca de uno de cada tres ciudadanos expresa también opiniones desfavorables sobre la tecnología disponible y el grado de digitalización de los servicios sanitarios.
En contraste con estos aspectos, la investigación destaca que los elementos relacionados con el personal sanitario concentran las valoraciones más positivas. El trato personal recibido y la capacitación de los profesionales se sitúan entre los aspectos mejor valorados por la población. En Melilla, entre el 60% y el 71% de los encuestados otorga puntuaciones altas tanto al trato del personal sanitario como a la preparación de médicos y profesionales de enfermería.
La sanidad pública en Ceuta y Melilla depende del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), organismo adscrito al Ministerio de Sanidad. A diferencia de lo que ocurre en el resto de comunidades autónomas, donde la gestión sanitaria está transferida a los gobiernos autonómicos, en ambas ciudades autónomas la competencia sanitaria se mantiene bajo gestión directa del Estado.
El estudio ha sido realizado mediante entrevistas telefónicas (metodología CATI) a una muestra de 400 personas mayores de 18 años residentes en Ceuta y Melilla, con el objetivo de analizar la percepción ciudadana sobre el funcionamiento del sistema sanitario público en ambos territorios.








