La Junta de Personal Docente No Universitario de Melilla se ha concentrado en la mañana de este lunes 29 de junio frente al Instituto de Educación Secundaria Enrique Nieto para exigir que no se normalice la violencia en las aulas de nuestra ciudad.

Esta concentración ha reunido a cerca de 200 docentes, quienes han condenado el último caso de agresión a un profesor de nuestra ciudad, acaecido la semana pasada.
La protesta ha contado con el respaldo de todas las organizaciones sindicales representadas en la Junta, entre ellas Feuso, ANPE, CCOO-FE, Sate-Stes, UGT y CSIF.
En declaraciones a los medios, la miembro de la Junta, Elvira Sánchez, ha subrayado como la Junta de Personal Docente No Universitario seguirá concentrándose con cada caso de violencia que se produzca contra el profesorado.
Sánchez ha indicado que a lo largo de este curso se han producido varias agresiones, tanto por parte de alumnos como de sus progenitores o tutores legales. Aunque las más mediáticas han sido las físicas, ha recordado también la existencia de episodios de violencia verbal y psicológica, registradas también en redes sociales.
Responsabilidad de la Dirección Provincial
La Junta de Personal ha remitido a la Dirección Provincial un documento con las propuestas clave para la elaboración de un protocolo específico que permita una respuesta rápida de asistencia integral al profesorado víctima de violencia, evitando además una sobrecarga de responsabilidades en los centros educativos.
Desde el órgano de representación docente consideran que la responsabilidad no recae exclusivamente en los equipos directivos ni en el profesorado, sino que debe ser la Dirección Provincial, como máxima responsable del colectivo en Melilla, la que asuma la presentación de denuncias y las actuaciones judiciales cuando proceda.
"Exigimos que el protocolo cuente con las aportaciones del colectivo docente y es que no llegue a normalizarse ningún caso de violencia. No solamente hablamos de sanciones, hablamos de soluciones para el profesorado que se encuentra en esa situación".
Por otro lado, Elvira Sánchez ha trasladado la situación de pesimismo y desmotivación del docente agredido, subrayando que la labor docente, además de vocacional, requiere un alto grado de ilusión y motivación.
"Si cuando se producen estos conflictos la solución más rápida es la violencia, lo que ocasiona es que nuestro trabajo se vea perjudicado. Ya no solamente el de un compañero en concreto, sino que nos afecta a cada uno de nosotros, al colectivo docente y al sistema educativo en general".
Manifiesto
Durante la protesta, varios representantes de la Junta de Personal han procedido a leer un manifiesto en el que han alzado la voz de manera "rotunda y unánime" ante los episodios de violencia que se han venido registrando en los centros educativos melillenses, así como trasladando todo su respaldo al último docente agredido.
"Su dolor es el del todo el colectivo y su defensa es nuestra absoluta prioridad".
De nuevo, la Junta de Personal ha reiterado su condena a cualquier forma de agresión física, verbal o psicológica hacia el profesorado, subrayando que ninguna de estas situaciones puede considerarse un "hecho aislado" ni mucho menos normalizarse en una sociedad democrática.
Por este motivo, han reclamado medidas de protección en todos los ámbitos, advirtiendo de que la violencia no se limita a las aulas, sino que se está extendiendo de forma preocupante a las redes sociales. Por ello, han exigido la erradicación de estas conductas en cualquier espacio donde se vea afectada la integridad o la autoridad del docente.
Asimismo, han realizado un llamamiento urgente a toda la comunidad educativa, así como a las familias, alumnos y la Administración para que se reafirme el valor del respeto como pilar fundamental de la enseñanza.
"Familias y docentes debemos caminar juntos compartiendo el bien común de educar en un entorno seguro y de convivencia pacífica".
Protocolo específico
Por otro lado, han advertido como la violencia acaba por erosionar la labor docente, "destruyendo los cimientos de la escuela". En este sentido, han apelado a la toma de medidas contundentes, centradas en remediar estas situaciones, de lo contrario, advierten, el daño al sistema educativo de nuestra ciudad será "devastador". Y es que según han manifestado, no se puede responder a realidades complejas con herramientas genéricas que ignoran el día a día escolar.
Por ello, han exigido la implantación de manera urgente de un protocolo específico, homogéneo y de obligado cumplimiento para el próximo curso. Un protocolo que incluya la activación de una unidad de atención al profesorado, medidas cautelares de separación inmediata con el agresor y la personación de la Dirección Provincial como acusación en las denuncias. "No permitiremos que la violencia erosione la labor docente".
"Convocamos a toda la comunidad educativa a unirse a estas y otras movilizaciones para demostrar que el respeto no es negociable y que la seguridad de quienes se educan es una prioridad absoluta".








