La segunda prueba puntuable del campeonato autonómico de ciclismo en carretera, el Trofeo Melilla Ciudad del Deporte, dejó este domingo una intensa jornada de competición marcada por la exigencia del recorrido, el esfuerzo de los participantes y el protagonismo decisivo de las dos emblemáticas subidas del 16%, que terminaron por dictar sentencia en la clasificación final de las principales categorías. La prueba se desarrolló sobre un trazado de gran dureza, ocupando buena parte de la carretera de Circunvalación y con desenlace en la rotonda de Tres Forcas, después de superar en dos ocasiones las conocidas rampas del 16% y completar además un bucle final por la zona del embalse.
El diseño del circuito volvió a poner a prueba la resistencia, la estrategia y la capacidad de los corredores para administrar fuerzas en uno de los puntos más exigentes del calendario autonómico. A esta dificultad se sumó además el fuerte viento, que se convirtió en uno de los grandes protagonistas del día y condicionó el desarrollo organizativo de la jornada. Las rachas obligaron a la Federación Melillense de Ciclismo a modificar parte del dispositivo previsto en línea de meta, al no poder montar toda la infraestructura habitual por motivos de seguridad. Pese a ello, la competición pudo celebrarse con normalidad y ofreció un notable espectáculo deportivo en todas las categorías.
La carrera principal comenzó con un tramo neutralizado de 4,2 kilómetros antes de dar paso al verdadero terreno competitivo, con un exigente circuito de 7,7 kilómetros en la carretera de Circunvalación. Desde los primeros compases se pudo comprobar que la selección entre los favoritos no tardaría en producirse. El ritmo impuesto por los corredores llamados a pelear por el triunfo fue elevado desde el inicio, provocando que el grupo principal comenzara a fragmentarse conforme avanzaban las vueltas.
Con el paso de los kilómetros, la cabeza de carrera quedó reducida a un grupo de tres corredores integrado por Cristian González, Luis Castro y Víctor Zubicoa, quienes lograron abrir hueco respecto a sus perseguidores y entendieron bien la carrera durante buena parte del recorrido. Los tres rodaron con decisión hasta llegar al tramo que, a la postre, acabaría siendo decisivo: las dos temidas subidas del 16% en dirección a Rostrogordo. Fue en ese punto donde se resolvió la carrera.
En los últimos metros de ascensión, Víctor Zubicoa demostró contar con un punto más de frescura que sus rivales y lanzó el ataque definitivo en el momento clave. Su cambio de ritmo en los 100 metros finales de subida le permitió abrir la diferencia suficiente para encarar con ventaja el desenlace de la prueba y hacerse con la victoria. Tras él finalizaron Luis Castro, que firmó una destacada actuación, y Cristian González, que completó el podio tras mantenerse entre los más fuertes durante toda la jornada.
En la categoría femenina, la victoria fue para Ester Calzado, que supo leer la carrera con inteligencia y administrar sus fuerzas de manera eficaz. La ciclista se mantuvo siempre en posiciones delanteras, sin perder contacto con la cabeza de carrera, y reservó energías para afrontar en las mejores condiciones el tramo final. Esa gestión le permitió confirmar el triunfo en una prueba en la que la regularidad y el control del esfuerzo resultaron determinantes. María Ángeles Muñoz acompañó a Calzado en el podio tras completar también una sólida actuación.
Los cadetes participaron en la prueba principal, aunque con un número de vueltas inferior, y ofrecieron igualmente una carrera muy competida. En esta categoría, Américo Sevilla fue el corredor más fuerte en el momento decisivo. Su cambio de ritmo en las dos subidas del 16% le permitió abrir una ventaja suficiente para marcharse en solitario y cruzar la meta con comodidad en primera posición.
Por detrás, Muhammad Sbaai y Mario Muñoz completaron las posiciones de honor tras mantener una intensa pugna por el podio. En la competición cadete femenina, Blanca Gisbert protagonizó una actuación muy sólida, rodando durante gran parte de la prueba en solitario y sosteniendo su ventaja hasta la línea de meta. Su esfuerzo le permitió imponerse con una renta de algo menos de diez segundos sobre Adriana Mellado, mientras que Lucía Faus concluyó en tercera posición. Los corredores de la categoría infantil disputaron su prueba en un circuito independiente situado en la zona alta de Rostrogordo. En esta franja, tanto David González como Selma Mohamed mostraron un dominio claro sobre sus respectivos rivales y no dieron opción a la sorpresa. En la clasificación masculina, el segundo y tercer puesto fueron para Taysir Ahmed y Javier Gisbert, respectivamente.
En féminas, acompañaron en el podio a la vencedora Alejandra Mellado y África Saavedra. También hubo protagonismo para los más jóvenes en la categoría alevín, donde Carlota Márquez logró la victoria por delante de Aslam Selam y Elena de Jesús Blasco. En la prueba masculina, el triunfo correspondió a Maher Sbaai, que se impuso a Alfonso Gisbert y Oliver Játiva. Por último, en principiante masculino, Lucas Alcaide fue el más rápido y se llevó la victoria, seguido por Juanma Bernal y Antonio Valverde. En féminas, la primera posición fue para Amira Selam, que cerró la relación de vencedores de una jornada intensa y completa para el ciclismo melillense.








