La Comunidad Musulmana Andalusí de Melilla envía cinco peregrinos a La Meca (cedida)
Mustapha Aiad El Farhani, presidente de la Comunidad Musulmana Andalusí de Melilla, ha querido felicitar el Eid al-Adha a todos los melillenses que celebran estos días una de las festividades más importantes del Islam. El presidente es, además, una figura importante en el tejido asociativo y empresarial de la ciudad autónoma.
La Pascua del Cordero se celebra setenta días después del Eid al-Fitr, que anuncia el fin del mes sagrado de Ramadán, y que coincide con el décimo día del mes islámico de Du al-Híyah (duodécimo y último mes del calendario musulmán Hichrí, también llamado Di al-Hach). En estas fechas tiene lugar también el Hajj o la peregrinación a La Meca.
Son dos de los momentos centrales de la fe musulmana. Hasta el viernes, la comunidad melillense continuará con su fiesta en la que es costumbre reunirse con familiares, amigos y vecinos en símbolo de hermanamiento. El primer día de la Pascua se hace el sacrificio del cordero, y la carne se consume en los días siguientes al ritual sagrado.
Es tradición partir el cordero en tres partes: una para la familia, otra para la comunidad, y la última, para las personas que lo necesitan. Se refuerza así su significado de compartir y de ser solidario con los demás. “Es un día muy importante y sagrado de alegría, paz y convivencia”, expresaba el presidente de la Comunidad Musulmana Andalusí en Melilla.
Del mismo modo, ha enviado sus felicitaciones a un grupo de cinco personas que se encuentran ahora mismo en La Meca. El viaje ha sido organizado por el propio organismo, y es la primera vez que se hace, marcando un precedente para futuras peregrinaciones. “Son imanes y otras personas que se lo merecen”, ha explicado.
Prepararon el viaje con mucha alegría y entusiasmo. Asimismo, agradece de corazón a todas las personas que se han involucrado en el proyecto y lo han hecho posible, y a los marroquíes que han abierto sus puertas al grupo. “Es algo muy importante para los musulmanes de Melilla”.
El Hajj o peregrinación a la ciudad de La Meca, en Arabia Saudí, debe hacerse al menos una vez en la vida. Es obligatorio siempre que la persona en cuestión tenga capacidad física y económica para ello. Forma parte de los cinco pilares de la religión islámica, dura entre cinco o seis días y se realiza siempre en el último mes del calendario islámico.
Cada año, millones de musulmanes emprenden la marcha hacia la ciudad sagrada que el profeta Mahoma describió en el Corán, convirtiendo este viaje en uno de los preceptos de su fe. Antes, este lugar era punto de reunión para tribus árabes comerciantes que adoraban a 360 dioses en su templo, que albergaba la Kaaba.
La Kaaba es un cubo de piedra negra que representa el lugar sagrado de peregrinación de los musulmanes. Viajar a La Meca no es fácil: el presupuesto no es para todos los bolsillos y es recomendable ir con un guía experto que explique bien los rituales. La Umrah es una peregrinación menor no obligatoria que puede hacerse en cualquier momento del año.
Primero pasan por Medina. Los peregrinos llevan a cabo una serie de ritos que empiezan con la purificación del Ihram. Cambian su vestimenta a ropas blancas y sencillas que los igualan. Antes de ir a la Kaaba, muchos acampan en el valle de Arafat, a dos kilómetros de la ciudad sagrada, donde los fieles buscan el perdón de Dios mediante la oración.
Una vez allí, vivirán la experiencia del Tawaf, las siete vueltas alrededor de la Kaaba, que se vive con mucha intensidad. Algunos llegan a perder la noción del tiempo. Tras las vueltas, ascienden a las colinas de Safa y Marwa para beber agua del pozo sagrado de Zamzam. Es un recorrido de 30 minutos por siete puntos de ambas montañas.
El último eslabón de la cadena transcurre en el valle de Mina, a cuatro kilómetros de La Meca, con el Rami o la lapidación del Diablo. En este enclave, tres pilares representan los lugares en los que Abraham fue tentado por el demonio cuando iba a sacrificar a su hijo Isaac como muestra de entrega a Dios.
Los peregrinos tiran piedras al lugar en el que, supuestamente, “estuvo el Diablo atado”. Según las creencias islámicas, es una forma de rechazar las tentaciones del mal. Es también escenario para sacrificios de corderos, cabras e incluso vacas, como sucede en la Pascua del Cordero, que se remonta a este pasaje coránico.
En el Hajj se conmemoran pasajes de la vida del profeta Ibrahim (Abraham) y su familia. Coincide en el calendario con Eid al-Adha, que marca tres días de celebración para la comunidad musulmana. En Melilla, desde el miércoles hasta el viernes, las familias continuarán reuniéndose en señal de paz, convivencia y alegría tal y como dicta la Pascua.
La Cofradía de la Soledad de Melilla afronta un momento histórico con la celebración de…
La Plaza de las Culturas ha acogido este jueves la presentación oficial de la nueva…
Mistri todavía recuerda aquellos años en Londres en los que bailar era casi una necesidad…
Las empresas y la ciudadanía melillense disponen de dos cursos totalmente gratuitos centrados en la…
El consejero de Comercio, Miguel Marín, ha asegurado que el Gobierno de la Ciudad Autónoma…
La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha anunciado que la ciudad contará próximamente…