La Comisión Islámica de Melilla (CIM) participó activamente celebrada el pasado 16 de abril en la sede de la Fundación Euroárabe de Altos Estudios, en la ciudad de Granada. Esta actividad contó con la presencia de 7 miembros del equipo directivo de la CIM y representantes de entidades federadas.
Esta iniciativa formativa, respaldada por la Comisión Europea y desarrollada en el marco del Proyecto PARTESS-COM, ha estado orientada al fortalecimiento de las capacidades de prevención, respuesta y resiliencia de las comunidades religiosas ante los riesgos y amenazas que pueden afectar a los lugares de culto y a sus fieles.
La jornada reunió a participantes de diferentes confesiones religiosas, promoviendo un espacio de diálogo constructivo, cooperación interreligiosa y aprendizaje conjunto con especialistas en materia de seguridad.
El programa se estructuró en 6 sesiones de trabajo que permitieron abordar de manera integral los principales desafíos en este ámbito. En primer lugar, se analizó la comprensión del extremismo y el panorama actual de amenazas en España y Europa, proporcionando un marco contextual actualizado y riguroso. Asimismo, se trataron otras tipologías de riesgo más allá del extremismo, tales como los delitos contra la propiedad, el vandalismo o los actos de violencia no planificada que pueden afectar a los espacios religiosos.
De igual modo, se profundizó en el fenómeno de los delitos de odio, así como en los protocolos de actuación y respuesta ante incidentes, destacando la importancia de una actuación coordinada y eficaz. Otra de las sesiones estuvo dedicada a los mecanismos de denuncia de incidentes relevantes para la seguridad, subrayando la necesidad de mejorar los canales de comunicación y colaboración con las autoridades competentes.
En el ámbito de la prevención, se presentaron diversas estrategias orientadas a la protección física y organizativa de los lugares de culto, incluyendo medidas prácticas para reforzar la seguridad en estos espacios. Finalmente, la jornada concluyó con un intercambio de buenas prácticas y soluciones basadas en evidencia, facilitando la puesta en común de experiencias y herramientas aplicables en distintos contextos locales.
Desde la CIM han valorado su participación en esta acción formativa, destacando la calidad técnica de los contenidos, el alto nivel de los profesionales implicados y el enfoque práctico de las sesiones. La entidad considera que este tipo de iniciativas resultan fundamentales para avanzar en la construcción de entornos más seguros, inclusivos y resilientes, así como para fortalecer la cooperación entre comunidades religiosas, instituciones públicas y actores locales.








