En la mañana de este miércoles, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, y el consejero de Fomento, Miguel Marín, han visitado las obras de rehabilitación del antiguo edificio de Correos, llamado a convertirse en una nueva sede universitaria en pleno corazón de Melilla. Tras supervisar los trabajos junto a la empresa adjudicataria y a los técnicos de la Administración, Imbroda ha asegurado que se marcha “contento y optimista” y ha reiterado que se prevé que la obra esté terminada en febrero —o, a más tardar, en marzo— de 2027.
El presidente ha enmarcado la visita en el calendario de seguimiento de esta actuación, uno de los proyectos más simbólicos del actual Gobierno local.
“Hace dos meses aproximadamente tuvimos una reunión con la empresa, con el presidente de la empresa y con los técnicos, tanto los que llevan la Dirección Técnica como la Dirección General de Arquitectura nuestra, los consejeros del Gobierno”, recordó. “Mantuvimos una reunión para ver cómo iba este ritmo de obra y quedamos dos meses después en venir aquí todos y convocarnos. Y eso es lo que estamos haciendo hoy”.
"Una obra peliaguda y muy compleja"
Imbroda subrayó la dificultad técnica de intervenir sobre un inmueble histórico y adaptarlo a las exigencias de una universidad moderna.
“Hoy me siento optimista, estoy contento con lo que estoy viendo y con lo que me están diciendo la dirección facultativa y los técnicos nuestros”, afirmó. “Esto va avanzando ya a un buen ritmo, ya está cogiendo un buen ritmo. Es una obra muy peliaguda, muy compleja, porque una cosa es hacer una obra de nueva planta, un edificio, y otra cosa es restaurar, rehabilitar un edificio y hacerlo más grande”.
El presidente recordó que el antiguo edificio de Correos es una construcción de principios del siglo XX, lo que obliga a un trabajo muy cuidadoso.
“Son edificios antiguos, además, del principio del siglo XX, que los materiales eran distintos, las confecciones eran distintas, y bueno, pues se está haciendo un buen trabajo, un trabajo, como me han dicho ellos, de cirugía, y ya está a un buen ritmo”, insistió.
Entrega prevista para febrero o marzo de 2027
Pese a la complejidad, la empresa mantiene el compromiso de entrega dentro del plazo marcado.
“La empresa dice que sí, que va a cumplir los compromisos de que en febrero del 27, febrero o marzo del 27, este edificio esté entregado, terminado”, señaló Imbroda. “Así que, bueno, me voy contento, me voy satisfecho y seguiremos viniendo por aquí más veces porque es una obra que es importante, es una obra también bastante simbólica nuestra y además nos hace falta para el desarrollo universitario, como todos vosotros sabéis”.
A día de hoy, buena parte de los trabajos se concentran en fases poco visibles para el ciudadano, pero esenciales para la seguridad y el futuro uso del inmueble.
“Sigue su ritmo de obra normal y dentro de dos meses vendremos a verla, a ver si ya está la cimentación hecha y ya están las plantas, empezamos a subir, empezamos a ver más. Se verá mucho más luego”, avanzó el presidente. “Ahora son trabajos más duros, más opacos, en el sentido de que no tienen una gran exposición, no se nota tanto como cuando empiezan a entrar aquí los tabiques, las escaleras, etcétera. Pero esto es lo que hay que hacer: la cimentación, la estructura para que aguante el edificio. Hay que reforzar todo para que aguante un edificio ya moderno, aprovechando lo que es el espacio y ampliándolo”.
6.000 metros cuadrados y varios grados universitarios
El proyecto permitirá poner a disposición del sistema universitario unos 6.000 metros cuadrados en pleno centro de Melilla. Se trata de una nueva universidad donde se prevé implantar varios grados, con distintos itinerarios formativos.
“Son 6.000 metros cuadrados. 6.000 metros cuadrados son muchos metros para ofrecérselos a la universidad, para el desarrollo de Melilla, para el centro imaginado”, remarcó Imbroda.
“Estamos hablando de febrero del 27… Bueno, pues un año largo, un año y cuatro o cinco meses. Imaginaos cómo va a quedar aquí dentro de la ciudad. Esto ya terminado, varios grados universitarios" afirmó, convencido de que el edificio tendrá “una vida enorme” y “cambiará completamente la fisionomía del centro”. “Así que voy contento”, resumió.
Entre las enseñanzas previstas, Imbroda destacó que el año que viene está previsto que se ponga en marcha el grado relacionado con ciencia de datos e inteligencia artificial, junto con la ampliación de algunos grupos de los estudios universitarios ya existentes en la ciudad, aunque la oferta global se articulará alrededor de varios títulos y no de una sola especialidad.
El reto de Medicina y las prácticas hospitalarias
En cuanto al grado de Medicina, el presidente reconoció que su implantación es “más compleja” que la de otros estudios por las exigencias añadidas en materia de prácticas clínicas.
“Eso es peliagudo, es complejo y estamos trabajando”, admitió. “Medicina tiene además otra exigencia más, que son las prácticas. Pero las prácticas no son solamente de dos especialidades que se den aquí en Melilla. Las prácticas en general, de todas”.
Imbroda explicó que el principal obstáculo en este momento es la dotación de especialistas en el hospital.
“Ahora mismo el hospital se está haciendo en el sentido de llenarlo, de que faltan especialistas, de que vengan especialistas. Eso tiene una labor de tiempo todavía”, señaló.
Aun así, abrió la puerta a una implantación progresiva del grado, en sus primeros cursos.
“Sí es verdad que podríamos impartir dos o tres —no sé si el tercero también— cursos de Medicina que no necesitan lo que es la asistencia técnica de un hospital y que luego posteriormente pasarían a ese aprendizaje, a esa formación hospitalaria”, apuntó. “Y en eso estamos con la Facultad de Medicina de Granada, a ver si un grupo más se pudiera establecer aquí. Estamos hablando con ellos. No es fácil, quizás sea más fácil otro tipo de enseñanza, por las condiciones técnicas que te exigen en esta, pero estamos trabajando en ello".
Con la rehabilitación del antiguo Correos en marcha, la previsión de concluir la obra en febrero de 2027, la futura implantación de varios grados universitarios y las negociaciones para que parte de Medicina pueda impartirse en la ciudad, el Gobierno local aspira a consolidar en el centro de Melilla un nuevo polo universitario que contribuya a retener talento joven, dinamizar la economía y devolver la vida a un edificio histórico muy presente en la memoria colectiva de los melillenses.







El día que se inaugure, será muy señalado en la Ciudad y en la humanidad, por ser, fuente de conocimiento y sabiduría, en estos tiempos tan beligerantes que corren. Ahora bien, el día de su inauguración se retrasará, más bien que el señalado, algunos meses después, dada la costumbre puesta de moda, llamado, "rectificado del proyecto", habitual en todos los que se ejecutan y donde sacan su tajada, los que han sido designados, para su ejecución, al tiempo que ha de entenderse por habitual en estos procesos.