El Gobierno de la Ciudad Autónoma presentó este jueves en el Hotel Melilla Puerto el nuevo Plan de Vivienda 2026-2030, una hoja de ruta con la que pretende impulsar la construcción de 1.024 viviendas en los próximos cinco años mediante una inversión estimada de 135 millones de euros. El proyecto fue dado a conocer por el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, acompañado por el consejero de Fomento, Miguel Marín, y el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Ángel Quevedo, quienes detallaron las actuaciones urbanísticas previstas y defendieron la viabilidad financiera y técnica del plan.
Durante su intervención, Imbroda destacó la complejidad administrativa que supone poner en marcha promociones de vivienda debido a la legislación urbanística vigente y subrayó el trabajo realizado por los servicios técnicos de la Ciudad para elaborar una planificación que calificó como “seria y fehaciente”.
El plan contempla actuaciones repartidas entre los años 2026 y 2030, aunque el presidente precisó que muchas de las promociones concluirán entre 2031 y 2032 debido a los plazos de adjudicación y ejecución de las obras.
Las primeras promociones ya están en marcha
Según explicó Imbroda, el programa ya ha comenzado con la construcción de 35 viviendas repartidas entre las promociones de Luis de Molini, Hermanos La Salle Sennen y Sargento Sousa Oliveira. Algunas de ellas ya están en ejecución y otras se encuentran en fase de contratación.
La previsión para 2027 es iniciar la construcción de 285 nuevas viviendas. Entre ellas destacan dos promociones en Gabriel de Morales, con 55 y 30 viviendas respectivamente, que cuentan con la ventaja de estar ubicadas en solares ya urbanizados y, por tanto, no requerir nuevos desarrollos urbanísticos.
También se prevé comenzar ese mismo año una promoción de 60 viviendas en Averroes, junto a la calle México, así como las primeras 140 viviendas del sector S13, situado frente a la residencia de mayores. En este último caso, será necesario completar previamente el correspondiente planeamiento urbanístico.
Para 2028 se contempla el inicio de una primera fase de 200 viviendas en los terrenos del antiguo cuartel de Santiago. En 2029 se añadirán otras 63 viviendas en el sector S13 y una segunda fase de 200 viviendas en Santiago. Finalmente, en 2030 arrancará una tercera fase de 241 viviendas también en el antiguo acuartelamiento.
La suma de todas estas actuaciones permitirá alcanzar las 1.024 viviendas previstas en el plan.
Cuatro vías de financiación
El Ejecutivo local prevé financiar el proyecto mediante una combinación de recursos propios, inversión privada, financiación bancaria y aportaciones estatales.
En concreto, la Ciudad Autónoma aportará aproximadamente el 15 % del coste total, unos 20 millones de euros. La iniciativa privada asumiría un 20 %, equivalente a 27,5 millones, a través de fórmulas como la cesión o venta de suelo y la colaboración público-privada.
La financiación bancaria cubriría el 40 % del plan, unos 54 millones de euros, mientras que el Gobierno local aspira a obtener un 25 % adicional mediante un nuevo convenio con la Administración General del Estado, que supondría alrededor de 34 millones.
Imbroda defendió que el volumen económico necesario es “perfectamente asumible” y cifró en unos 22,5 millones de euros anuales las necesidades de financiación durante el periodo de ejecución.
Además, destacó el impacto económico que tendría el plan en la ciudad, tanto por la actividad constructora como por la recaudación fiscal asociada a las obras. Según las estimaciones ofrecidas, el programa podría generar entre 1.100 y 1.250 empleos directos.
Refuerzo técnico para acelerar los proyectos
El presidente explicó que una de las dificultades encontradas por el actual Gobierno al inicio de la legislatura fue la falta de personal técnico especializado para tramitar proyectos urbanísticos y de vivienda.
Por ello, anunció que la Ciudad ha convocado cuatro plazas de arquitecto superior y cuatro de arquitecto técnico, con el objetivo de reforzar los servicios de urbanismo antes de final de año.
Según indicó, ya se han recibido 19 solicitudes para las plazas de arquitectos técnicos y el proceso continúa abierto para los arquitectos superiores.
La experiencia del Gobierno en vivienda protegida
Por su parte, el consejero de Fomento, Miguel Marín, defendió la experiencia del Ejecutivo local en la construcción de vivienda pública y recordó que entre los años 2000 y 2019, bajo gobiernos presididos por Juan José Imbroda, se desarrollaron 30 promociones que permitieron construir 1.828 viviendas protegidas.
Frente a esos datos, criticó que desde junio de 2019 hasta la actualidad no se haya construido ninguna vivienda de protección oficial impulsada por el Gobierno central en Melilla.
Marín aseguró haber trasladado personalmente esta situación a la ministra de Vivienda durante la última Conferencia Sectorial celebrada en Madrid, donde expresó su malestar por lo que considera una falta de compromiso estatal con la ciudad.
Asimismo, reprochó al anterior Ejecutivo local que durante el periodo comprendido entre 2019 y 2023 tampoco impulsara nuevas promociones ni desarrollos urbanísticos que permitieran ampliar la oferta de vivienda protegida.
“El dato objetivo es que no se construyó ni una sola vivienda protegida ni se dejó preparado ningún proyecto para construirlas”, afirmó.
Viviendas para jóvenes, familias vulnerables y clases medias
Marín insistió en que el nuevo plan pretende dar respuesta a diferentes perfiles de demandantes de vivienda.
Por un lado, señaló que permitirá atender a familias con dificultades económicas mediante viviendas protegidas y ayudas al alquiler. También defendió la necesidad de ofrecer oportunidades residenciales a los jóvenes para que puedan desarrollar su proyecto de vida en Melilla.
Igualmente, puso el foco en las familias de clase media que, pese a disponer de empleo e ingresos estables, encuentran dificultades para acceder a una vivienda en el mercado libre.
Según explicó, parte de las promociones se desarrollarán en régimen de compraventa y otras se destinarán al alquiler, aunque el porcentaje definitivo de cada modalidad todavía no ha sido fijado.
Santiago, la gran transformación urbanística
Uno de los aspectos más destacados de la presentación fue el desarrollo previsto en los terrenos del antiguo cuartel de Santiago, que Manuel Ángel Quevedo definió como la mayor actuación urbanística realizada hasta ahora en la ciudad.
El proyecto abarcará una superficie de 69.000 metros cuadrados y no se limitará a la construcción de viviendas, sino que incluirá amplias zonas verdes, equipamientos deportivos, espacios comerciales y áreas destinadas a servicios públicos.
Quevedo explicó que el 34 % de la superficie se destinará a zonas verdes, incluyendo un gran parque urbano de más de 18.000 metros cuadrados. Además, se habilitará un paseo peatonal central de 5.000 metros cuadrados que atravesará toda la urbanización.
El diseño contempla también un gran equipamiento deportivo, parcelas reservadas para posibles usos educativos o culturales y locales comerciales en las plantas bajas de los edificios.
Las edificaciones tendrán una altura máxima de planta baja más seis pisos y dispondrán de soportales obligatorios de cinco metros de anchura para mejorar la comodidad de los peatones y protegerlos del sol.
Según explicó Quevedo, únicamente el 22 % del suelo se destinará a uso residencial, mientras que el resto quedará reservado para equipamientos, zonas verdes y viarios.
El desarrollo del sector S13
La segunda gran actuación urbanística será el desarrollo del sector S13, junto a la residencia de mayores.
En este espacio se construirán 203 viviendas y un parque de 5.000 metros cuadrados. También se prevén equipamientos comerciales y sociales en las plantas bajas de los edificios, así como aparcamientos.
Quevedo destacó que el área ya cuenta con gran parte de las infraestructuras ejecutadas y que el planeamiento necesario para culminar la actuación será relativamente sencillo.
Llamamiento a las empresas constructoras
En el tramo final del acto, Imbroda lanzó un mensaje dirigido al sector de la construcción local. El presidente mostró su preocupación por la escasez de empresas constructoras de tamaño medio en Melilla y advirtió de que algunos concursos públicos están quedando desiertos pese al incremento de los presupuestos de licitación.
Por ello, animó a los empresarios melillenses a dar un paso adelante y crear compañías con capacidad suficiente para asumir parte de las promociones previstas en el nuevo plan.
“Hace falta una empresa de Melilla que dé un salto y pueda competir en este mercado”, señaló.
El presidente concluyó asegurando que el Plan de Vivienda 2026-2030 no responde a una estrategia electoral, sino a una planificación basada en suelo disponible, financiación identificada y proyectos ya iniciados.
“Esto no es una entelequia ni una campaña electoral. Es una realidad porque ya hemos empezado a construir y porque tenemos experiencia demostrada en hacerlo”, concluyó.








