El Gobierno de Melilla ha dado un nuevo paso para abordar la renovación del Cementerio de la Purísima Concepción. Desde el Ejecutivo local ya se avanzó que estaba listo el anteproyecto y ahora avanza una fase más con la adjudicación del contrato para redactar el proyecto integral de reforma del recinto, una actuación que servirá de base para ejecutar, posteriormente, unas obras destinadas a resolver los problemas funcionales, estructurales, estéticos y de accesibilidad que presenta esta infraestructura histórica.
La Consejería de Medio Ambiente ha encargado la redacción del proyecto por algo más de 84.000 euros, una cifra sensiblemente inferior al presupuesto de licitación, fijado inicialmente en 129.000 euros. Al procedimiento concurrieron dos consultoras especializadas y, una vez formalizado el contrato, la empresa adjudicataria dispondrá de un plazo de un año para elaborar toda la documentación técnica necesaria.
Con la entrega de este proyecto comenzará una nueva fase administrativa que culminará con la licitación de las obras de rehabilitación integral, una intervención esperada debido al progresivo deterioro que presenta el principal cementerio de la ciudad, si bien los trabajos de reforma empezarán, como muy pronto, en la segunda mitad del año que viene a tenor de los plazos marcados por la Administración autonómica.
La actuación reviste además una especial relevancia desde el punto de vista patrimonial, ya que el camposanto de la Purísima Concepción, al igual que el cementerio hebreo, se encuentra incluido dentro del perímetro incoado como Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Conjunto Histórico, circunstancia que obliga a que cualquier intervención respete las características arquitectónicas y el valor histórico del recinto.
La antigüedad del enterramiento y las distintas actuaciones puntuales realizadas durante los últimos años han llevado al Gobierno melillense a concluir que las labores ordinarias de mantenimiento ya no son suficientes para garantizar su conservación. Por ello, considera imprescindible acometer una actuación global que permita solucionar los problemas acumulados tanto desde el punto de vista funcional como estético.
Precisamente con ese objetivo, se han realizado varias inspecciones técnicas y también políticas en las que se identificaron las principales carencias del recinto, que servirán ahora de base para la elaboración del proyecto. Así, entre las necesidades detectadas figura el deterioro que presentan las solerías de los caminos principales del cementerio, por lo que se prevé su renovación integral.
Mejora de espacios emblemáticos
Aprovechando esa actuación, el proyecto deberá contemplar también la modernización y ampliación de la red de abastecimiento de agua y del sistema de drenaje, dos infraestructuras consideradas prioritarias para mejorar el funcionamiento del recinto. Igualmente, los técnicos han constatado el deficiente estado de la red de alumbrado y fuerza, que requerirá una renovación completa para adaptarla al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) y al resto de la normativa vigente.
La futura planificación incluirá además la continuación de los trabajos de adecuación interior de diversas parcelas y la corrección de pendientes en diferentes zonas del cementerio. Otro de los capítulos importantes del futuro proyecto será el destinado a las reparaciones estructurales. Los trabajos deberán estudiar la impermeabilización de las cubiertas de las galerías y revisar el estado de forjados y pilares para reparar aquellos elementos que presenten deterioro como consecuencia del paso del tiempo.

También se analizará el estado de los vallados y cerramientos perimetrales para plantear las actuaciones necesarias que garanticen tanto la seguridad como la correcta conservación del recinto. El documento incorporará igualmente la renovación del mobiliario urbano, las barandillas y los remates de jardineras, además de una intervención específica en la denominada Fosa de Héroes Anónimos, conocida popularmente como ‘Las Ánimas’, cuyo espacio será objeto de una reforma y un nuevo diseño.
La ampliación de la capacidad del cementerio constituye otro de los objetivos fijados por la Ciudad. Se estudiará la creación de nuevos nichos y columbarios en la zona de ampliación norte, aprovechando tanto los pasillos libres como distintas áreas del perímetro del recinto.
La accesibilidad será otro de los ejes principales de la actuación, de manera que los redactores deberán analizar la posibilidad de ampliar el recorrido del ascensor existente en la zona norte y estudiar la ubicación de un nuevo elevador que permita facilitar el acceso a la totalidad de nichos y columbarios. Además, el proyecto tendrá que plantear soluciones para eliminar, en la medida de lo posible, las barreras arquitectónicas existentes y diseñar una red de itinerarios accesibles que reduzca la necesidad de utilizar escaleras móviles para acceder a determinados nichos.
Base para las futuras obras
Estas actuaciones darán continuidad a las mejoras ejecutadas durante los últimos años en materia de accesibilidad. Entre ellas destacan la instalación de tres ascensores, una silla salvaescaleras, varias rampas adaptadas y la remodelación de la escalera principal de acceso al cementerio. También se ha intervenido recientemente en la reparación de una de las parcelas del recinto.
La empresa adjudicataria deberá entregar un proyecto completo que incluirá la memoria descriptiva de las actuaciones, los planos correspondientes y un avance del presupuesto de ejecución de las futuras obras, entre otros documentos técnicos que permitirán definir con precisión el alcance de la intervención.
Mientras avanza la planificación de esta reforma integral, el Gobierno local también estudia ampliar los servicios funerarios que presta el cementerio. El consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, adelantó recientemente la posibilidad de incorporar un segundo horno crematorio al recinto. Según explicó, la intención del Ejecutivo melillense pasa por instalar un crematorio "mucho más moderno" en una zona distinta del cementerio.
La propuesta contempla mantener operativo el horno crematorio actual, introduciendo mejoras en sus prestaciones, y complementarlo con una nueva instalación tecnológicamente más avanzada que permita responder al incremento de la demanda y ofrecer un servicio más eficiente.







