La Comisión Islámica de Melilla (CIM) ha expresado su más enérgica repulsa y profunda preocupación ante las declaraciones realizadas por el secretario de Vox Melilla, Javier Diego, sobre que, de llegar a gobernar, su formación política procedería a derribar la Mezquita del Mantelete por considerar que "rompe la estética" del entorno, al encontrarse junto a la muralla de la ciudadela, patrimonio cultural de la ciudad.
Según explicó el dirigente de Vox, consideran que este lugar de culto “oculta” una parte significativa del patrimonio histórico de la ciudad, por lo que abogó por trasladarla a otro espacio.
Diego añadió que el actual Gobierno debería negociar con los responsables religiosos para ofrecerles una ubicación alternativa y así “liberar esa parte del lienzo de muralla”. Entre sus argumentos, sostuvo que se está haciendo un uso “inadecuado” del espacio y que su partido quiere “recuperar el entorno patrimonial”.
Para la Comisión Islámica de Melilla, estas manifestaciones no sólo reflejan un grave desconocimiento del valor histórico, patrimonial y espiritual de dicha mezquita —una de las más antiguas de la ciudad—, sino que constituyen "una clara falta de respeto hacia más de la mitad de la población de Melilla, que profesa la fe islámica".
La Mezquita del Mantelete, ubicada en las inmediaciones de la muralla de Melilla la Vieja, data de los primeros años del siglo XX, siendo una de las primeras mezquitas reconocidas formalmente tras la consolidación del Protectorado Español en Marruecos. La CIM asegura que, desde su origen, ha sido un símbolo de arraigo de la comunidad musulmana en la ciudad y parte integral de su historia. Su construcción respondió a la necesidad de los trabajadores musulmanes —muchos de ellos soldados y obreros— que vivían y trabajaban en la zona de la ciudadela. Durante décadas, la mezquita ha sido un lugar de culto, encuentro y referencia espiritual para varias generaciones de melillenses.
La CIM apunta que su ubicación no es fruto del azar, sino, antes bien, "testimonio de la presencia viva y permanente del islam en Melilla, mucho antes de los desarrollos urbanísticos actuales". En ella, recuerdan, rezaban los primeros musulmanes que venían a comerciar a principios de siglo. El edificio ha convivido durante décadas en perfecta armonía con el patrimonio histórico circundante sin que nunca haya sido considerado un “obstáculo” estético, hasta ahora.
Por todo ello, desde la Comisión Islámica de Melilla rechazan tajantemente estas declaraciones y cualquier intento de "borrar o desplazar símbolos religiosos que forman parte de la historia viva de la ciudad".
De la misma forma, consideran que estas afirmaciones sólo "contribuyen a romper la convivencia pacífica e intercultural que caracteriza a Melilla, y fomentan una peligrosa narrativa de exclusión y discriminación".
Por este motivo, la CIM solicita de manera urgente la convocatoria del Pacto por la Interculturalidad y de la Mesa Interconfesional "para tratar esta grave situación desde un enfoque de respeto mutuo y responsabilidad colectiva".
En este sentido, la Comisión Islámica de Melilla invita a todas las instituciones, formaciones políticas y ciudadanos a "defender el respeto a la pluralidad religiosa y cultural como pilar esencial de una sociedad moderna y cohesionada".
El comunicado de la CIM apunta que Melilla ha sido históricamente un ejemplo de convivencia entre culturas y credos y que no se puede permitir que discursos extremistas pretendan destruir ese legado. "La Mezquita del Mantelete no solo es un lugar de oración: es memoria, es identidad y es parte del alma de esta ciudad", concluye la Comisión Islámica de Melilla.
Además de la CIM, otras organizaciones, como la Comunidad Musulmana de Melilla y Coalición por Melilla (CpM), ya habían dejado clara su oposición a la idea expresada por Vox.








