Una reciente declaración de Javier Diego, número dos de Vox Melilla, ha encendido la polémica en la ciudad autónoma. Durante una entrevista en la cadena COPE, el dirigente anunció que, si su partido accede al Gobierno local, una de sus primeras decisiones sería derribar la mezquita ubicada en la muralla de Melilla la Vieja, también conocida como Mezquita del Mantelete. Según explicó, consideran que este lugar de culto “oculta” una parte significativa del patrimonio histórico de la ciudad, y abogó por trasladarla a otro espacio.
Diego añadió que el actual Gobierno debería negociar con los responsables religiosos para ofrecerles una ubicación alternativa y así “liberar esa parte del lienzo de muralla”. Entre sus argumentos, sostuvo que se está haciendo un uso “inadecuado” del espacio y que su partido quiere “recuperar el entorno patrimonial”.
Estas palabras han provocado una fuerte reacción de rechazo por parte de algún colectivo social y político, que defienden la pluralidad religiosa y la convivencia como elementos fundamentales de la identidad melillense.
Comunidad Musulmana
La asociación Comunidad Musulmana de Melilla ha emitido un comunicado en el que expresa su “más firme rechazo” a las palabras del representante de Vox. En el documento, califican las declaraciones de Diego como “de una violencia verbal intolerable” y recuerdan que expresiones como “lo primero que haríamos sería derribarla” o “que se vayan a otro sitio” constituyen un ataque directo contra un espacio de culto legítimo y contra los fieles que lo utilizan.
“El uso de ese tipo de lenguaje no solo ofende a la comunidad musulmana, sino que también atenta contra los valores de convivencia que nuestra ciudad ha defendido históricamente”, señalan. Asimismo, alertan de que este tipo de discurso puede tener consecuencias muy graves desde el punto de vista democrático, ya que “normaliza mensajes que incitan a la exclusión y la discriminación religiosa”.
Además, exigen una disculpa pública por parte de Vox y un pronunciamiento claro del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, al considerar que el silencio institucional podría interpretarse como “complicidad o tolerancia”.
Pacto por la Interculturalidad
Desde Coalición por Melilla (CpM), la respuesta ha sido igualmente contundente. El partido ha solicitado la convocatoria urgente del Pacto por la Interculturalidad, un órgano que defiende la convivencia y el respeto entre comunidades. CpM considera que lo expresado por Diego “colisiona directamente con el espíritu de respeto confesional” de la ciudad.
“Que un partido diga abiertamente que cerrará mezquitas si gobierna es algo muy grave”, afirman en su comunicado, donde advierten que Melilla no puede permitir que se utilicen lugares de culto como herramienta de enfrentamiento político. Asimismo, condenan el posible trasfondo xenófobo de estas afirmaciones, que podrían interpretarse como un ataque hacia la comunidad musulmana de Melilla, la cual representa una parte muy significativa de su población.
Militantes críticos
A la condena se ha sumado el movimiento Nueva Coalición, formado por militantes críticos de CpM, que ha tachado las declaraciones de Diego como una “provocación” a una comunidad que, recuerdan, “supera ya el 50% de la población melillense”. Para ellos, alegar motivos estéticos para eliminar un espacio de culto es “un pretexto inaceptable” y “un desprecio absoluto al ejercicio libre de la fe”.
“La Mezquita del Mantelete presta un servicio espiritual esencial y nunca ha generado conflictos”, indican. También piden a Vox que rectifique y que sus dirigentes actúen con mayor prudencia y responsabilidad ante temas que afectan profundamente a la ciudadanía.
Tanto la Comunidad Musulmana como CpM y Nueva Coalición coinciden en exigir una postura firme por parte del Gobierno melillense. Consideran que permitir declaraciones que alimentan el odio o promueven divisiones sociales es incompatible con el ejercicio democrático y con los principios de convivencia sobre los que se ha construido la ciudad.









A mi entender, el asunto en cuestión, lo han presentado de la peor forma que podría hacerse, con exigencias, debería haber intervenido más la razón y la prudencia, pues no es la primera vez, que se trata de esta cuestión, ya que muchos ciudadanos desconocen la existencia de esta Mezquita del Mantelete, al no presentar la parte más esencial, de las mayorías de las mezquitas que se conocen, el minarete, que es un elemento esencial, desde donde en su parte superior el muecín llama a los fieles a la oración y por consiguiente tampoco tiene el yamur, pasando desapercibida para la mayoría de la gente y mucho menos cuando se aprecia, a simple vista, más que es, una pequeña vivienda incrustada en el muro del tercer recinto de Melilla La Vieja, por lo que entre todos se podría buscar un sitio más apropiado, próximo a este lugar, donde construir una nueva Mezquita, que pudiera aportar estos elementos y las condiciones de uso debidas, para el cometido que ha de desempeñar y de esta forma la actual, se cerraría, subsanando el paño del muro, para darle la validez que ha de tener, como parte de la fortificación que engloba.
EL HÁBITO NO HACE AL MONJE NI POR ASOMO Y LA SUMA DE UNA COMUNIDAD NO SON SUPUESTAMENTE TODO UN CONJUNTO...
La verdad es que está muy mal situada y oculta parte del patrimonio de todos los melillenses.
Esta gentuza de Vox solo quiere odio y confrontación.