La Asociación Mec de la Rue (MdLR) ha denunciado públicamente las condiciones en las que están siendo acogidos los menores migrantes en el Centro de Protección de La Purísima. Alegan como estos menores no acompañados están "durmiendo en el suelo" por falta de camas y con poca ropa y comida, condiciones por las que algunos han optado por salir de allí y vivir en la calle.
En declaraciones a EFE, la presidenta de MdLR, Maite Echarte, ha explicado que su asociación ha presentado un escrito ante la Fiscalía de Menores, solicitando su intervención urgente ante la situación que viven los menores acogidos en el Centro de La Purísima tras la reciente llegada de numerosos niños y adolescentes extranjeros no acompañados.
Actualmente, MdLR se está encargando de desarrollar una labor en el acompañamiento diario de los jóvenes y en visibilizar la situación que atraviesan, según han transmitido a El Faro.
Echarte ha mostrado la preocupación de su asociación, que lleva tres décadas trabajando en la ciudad, porque, “hay muchos niños durmiendo en el suelo sobre cartones o colchones”, afirmando que "sólo se les ha dado una muda de ropa desde que llegaron", lo que tal y como ha lamentado, puede derivar en problemas de salud.
“También se quejan de que están pasando hambre y que la comida que les dan no es suficiente. Con estas condiciones, estos menores no pueden tener un seguimiento individualizado ni tener la protección que requieren en cada momento. Desde el primer momento deberían haber tenido otro tipo de acogida”.
Y es que tal y como ha manifestado Echarte, si bien el Centro afronta una presión asistencial, el número actual de menores no justifica que estos no puedan recibir una atención adecuada. La presidenta de MdLR ha recordado como en momentos complicados, como durante la pandemia, Melilla llegó a acoger una cifra muy superior de menores no acompañados, por lo que ha sostenido que la prioridad debe ser garantizar unas condiciones dignas.
A su juicio, esta situación se podría haber evitado con recursos que sí se habilitaron para los viajeros de la Operación Paso del Estrecho (OPE) que se quedaron atrapados con el cierre fronterizo, como camas de la Cruz Roja o el Ejército en el pabellón Lázaro Fernández, aunque también ha sugerido que se podrían haber preparado otros módulos de La Purísima para separar a los menores por edades.
Competencia de la Administración
Esta asociación considera que la saturación del centro está poniendo en riesgo la adecuada protección de unos menores, cuya tutela corresponde a la Administración.
En este sentido, ha insistido que aunque posteriormente puedan ser trasladados a otras comunidades autónomas, mientras permanezcan en Melilla debe prevalecer el interés superior del menor, tal y como establece el ordenamiento jurídico español.
Según expone en su escrito, el elevado número de ingresos ha generado unas condiciones que dificultan una atención individualizada y adecuada, ya que aunque algunos menores han sido derivados a otras instituciones como el Centro Asistencial, están conviviendo niños de corta edad con otros que están cerca de cumplir la mayoría de edad.
Una de las preocupaciones de la asociación es que no hay un psicólogo en el centro de acogida que atienda a estos menores, que “en muchos casos han sufrido experiencias especialmente traumáticas” para llegar a Melilla.
“La protección de estos niños no puede depender de la presión migratoria del momento. Son menores de edad bajo la tutela de la Administración y esta tiene la obligación legal de garantizar su seguridad, su bienestar y unas condiciones de acogida dignas”.
Por ello, ha solicitado a la Fiscalía que compruebe las condiciones existentes en el centro y que, en su caso, inste a las administraciones competentes a adoptar de forma inmediata las medidas necesarias para reforzar los recursos humanos y materiales, garantizar una atención adecuada y asegurar el cumplimiento del interés superior del menor.
También ha lamentado que las discrepancias sobre quién debe asumir el coste o la gestión de la atención no pueden repercutir en los menores, apelando a todas las Administraciones implicadas a que movilicen los recursos necesarios para garantizar su bienestar.
Echarte ha aclarado que esta iniciativa no pretende buscar responsables individuales, sino reclamar una respuesta institucional acorde con las obligaciones legales que tienen las administraciones públicas respecto a todos los menores bajo su tutela.
Voluntad de permanecer en España
En cuanto a la voluntad de los menores, Maite Echarte ha asegurado que ninguno de los jóvenes con los que ha mantenido contacto ha manifestado su intención de regresar a Marruecos. Por el contrario, ha afirmado que todos expresan su deseo de permanecer en España pese a las dificultades que atraviesan actualmente.
Aun reconociendo que la situación de acogida es complicada, la presidenta de MdLR ha considerado que los menores mantienen la esperanza de poder construir un futuro mejor y reclama que esa expectativa vaya acompañada de una respuesta institucional que garantice plenamente sus derechos.
La Ciudad Autónoma informó ayer martes de que había reforzado el sistema de protección de menores tras un “incremento extraordinario de llegadas”, 146 apenas unos días, prácticamente el doble de los 166 que había a finales de junio.
Cáritas, dispuesta a ayudar
Cáritas Española ha expresado su “profunda preocupación y consternación” por la situación vivida en los últimos días en Melilla y Ceuta. La organización ha reclamado una respuesta basada en la protección de los derechos humanos y el respeto a la dignidad de las personas.
Por su parte, desde Cáritas Melilla han explicado a este medio que, hasta el momento, no han recibido ningún contacto ni ningún solicitante ha acudido a sus instalaciones. No obstante, han recalcado que siempre están a disposición de cualquier Administración o persona que requiera de su ayuda.
"No tenemos noticias de que se haya requerido la intervención de ninguna Cáritas, tampoco de la Cáritas Diocesana Interparroquial"








