La intervención de la formación política Vox Melilla en el Debate sobre el Estado de la Ciudad ha estado dominada por una idea: "Melilla sigue esperando algo, pero no sabe qué".
Por su parte, el presidente Juan José Imbroda ha marcado distancias con Vox, afirmando que ambas formaciones están "a años luz" en Melilla.
Tasende ha arrancado su intervención manifestando que el Debate sobre el Estado de la Ciudad no es "un mitin de autocomplacencia ni un ajuste de cuentas entre administraciones".
Vox ha advertido de que Melilla atraviesa una “coyuntura clave”, marcada —según expuso— por años de ineficiencia y por la ausencia de un horizonte definido. La formación sostiene que la ciudad se enfrenta a un escenario de incertidumbre estratégica, condicionado además por su singular marco geográfico y político, al que definió como de “aislamiento” respecto a la península y de vecindad con un país "hostil".
En el plano institucional, Tasende señaló que Melilla cuenta con dos niveles de responsabilidad administrativa —Gobierno local y Gobierno central— con competencias amplias y determinantes. Sin embargo, criticó que ambas administraciones “se culpan mutuamente” en lugar de coordinar esfuerzos, lo que, a su juicio, repercute directamente en la ciudadanía.
"Ambos, demasiadas veces, han sido incompetentes".
Durante su intervención, el líder de Vox también cuestionó prácticas que considera arraigadas en la gestión pública, como el “amiguismo”, y defendió la necesidad de apostar por la excelencia y la meritocracia.
"Tiene que prosperar el que lo merece porque estudia y trabaja mucho y bien, no el amiguete".
Tasende aprovechó para citar algunos problemas que, según dijo, adolece Melilla, como la situación de los trabajadores de ludotecas gestionadas por Alvalop o la quema de contenedores y coches; el narcotráfico; las células yihadistas y apedreamientos en los "barrios sin ley".
Asimismo, cuestionó los datos demográficos. Según indicó, mientras el Ejecutivo presumía de crecimiento poblacional, el INE reflejó un descenso en el cuarto trimestre de 2025. En este contexto, Tasende criticó que el padrón municipal “no refleja la realidad”, lo que —afirmó— afecta a la planificación de servicios, vivienda y políticas públicas.
"Hay demasiados empadronados que no viven aquí y demasiados que viven y no están empadronados".
Dos planos
Por todo ello, Vox pide considerar siempre dos planos:
- La vida cotidiana: barrios, cesta de la compra, vivienda, paro, sanidad, transporte y educación;
- Los proyectos de alcance: anticiparse, conducir la ciudad en una dirección clara, un plan estratégico serio y operativo.
Dos planos en los que, según dijo Tasende, los melillenses sufren cada día.
"En lo diario, porque la gente no llega; y en lo estratégico, porque falta rumbo. Melilla sigue esperando, pero no sabe qué".
En el ámbito económico, la formación aboga por replantear el sistema fiscal de Melilla.
"Ahora mismo, hay una valla que nos separa de Marruecos y otra, invisible, que hace de frontera con el resto de España y de Europa. Una valla fiscal. Hay que rebajar impuestos: no podemos desplumar al ciudadano y luego obligarle a venir a la administración a pedir ayudas. Eso es la esencia del clientelismo: convertir derechos en favores. Vox trae otras formas: trabajo, libertad económica y eficacia, no redes clientelares".
Peso de la Administración
Como parte de su diagnóstico económico, Vox subrayó el peso de la Administración General del Estado en la economía local. Según el Boletín Estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas, en Melilla hay 8.588 empleados estatales —entre AGE, Fuerzas Armadas, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y Justicia—, cuya masa salarial estiman en torno a 300 millones de euros anuales, con impacto directo en el consumo, el comercio y los servicios.
En esta línea, Vox propone reforzar la presencia de la Administración del Estado en la ciudad mediante la centralización de determinados servicios administrativos, la instalación de servicios electrónicos remotos, la apertura de un CEFOT (Centro de Formación de Tropa) y la creación de un centro de formación marítima similar al Jovellanos de Asturias, ampliado a la formación contra incendios de primer nivel. También apuesta por continuar ampliando el desarrollo universitario, fomentando la colaboración con universidades privadas nacionales e internacionales.
"PP y PSOE han vivido en un bipartidismo de alternancia, no de alternativa; y ni siquiera saben trabajar juntos cuando Melilla lo exige: hospital, desaladora o transportes. Vox viene a decir: política para los ciudadanos, no para el lucro propio. Y a poner encima de la mesa soluciones con limpieza, eficacia y rumbo".
Por último, Vox Melilla ha cerrado su intervención con el objetivo de desarrollar las potencialidades de Melilla que dependen directamente de la ciudad, así como para exigir al Gobierno central el cumplimiento de sus competencias.
"Presidente, estamos de acuerdo en que Melilla es hermosa. Por favor, démosle lo que merece".
"Años luz"
En respuesta, el presidente Imbroda, ha situado “a años luz” la posición que mantiene en la ciudad su partido de la que tiene Vox, partido al que ha reclamado sinceridad “y después vendrá lo que tenga que venir, si es que tiene que venir”.
Imbroda ha hecho esta primera alusión a posibles futuros posibles pactos entre ambas formaciones, que en Melilla no se han producido al gobernar el PP con mayoría absoluta.
“No tengo ningún problema en decir dónde estamos situados nosotros y dónde ustedes. Hay que ser sincero y después vendrá lo que tenga que venir, si es que tiene que venir. Pero estamos un poquito a años luz, por no decir otra cosa, su posición y la mía”.
Respecto a las acusaciones de "incompetencia" de Tasende, el presidente de la Ciudad ha recordado que en dos legislaturas seguidas se ha roto el grupo parlamentario Vox por casos de transfuguismo, mientras que el PP "gobierna con estabilidad política y social".
Otro de los reproches que Imbroda ha dedicado a Vox es que tenga “un discurso aquí y otro en Madrid” como, a su juicio, ha demostrado al pedir este lunes más apoyo para el desarrollo universitario después de que Vox no votara a favor hace unos días de una proposición no de ley en el Congreso para que el Estado financie la Universidad pública en Melilla y Ceuta.
“Tenga usted cuidado con lo que dicen sus diputados nacionales, que les importa un pepino Melilla”.
Además, ha recomendado “por experiencia” a Vox que abandone la petición de habilitar en Melilla un centro de formación de tropa y la sustituya por otras medidas como la restitución de la segunda bandera de la Legión y un tabor de Regulares que “el PSOE quitó” con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero hace dos décadas, ya que eso, dijo, “sería efectivo y bueno” para la ciudad y su economía.







