La ciudad de Melilla vivió este fin de semana una de las citas más espectaculares y exigentes del calendario deportivo con la celebración de la I Carrera por Montaña Nocturna, una prueba que combinó esfuerzo, resistencia, naturaleza y emoción a partes iguales.
Con una participación de 192 corredores, la prueba superó todas las expectativas en lo organizativo y lo deportivo, a pesar de celebrarse en unas condiciones climáticas muy adversas que elevaron aún más el nivel de dificultad. El evento, impulsado por la Federación Melillense de Montañismo (FMEM) y organizado en colaboración con la Consejería de Deporte de la Ciudad Autónoma, ofreció una experiencia sin precedentes a todos los participantes, recorriendo senderos y caminos en plena naturaleza bajo la oscuridad de la noche, con viento fuerte, frío intenso y un terreno técnico y resbaladizo por las lluvias caídas en las horas previas.
Lejos de amedrentarse, los casi 200 deportistas inscritos mostraron un extraordinario espíritu de superación y compromiso, completando sus respectivos recorridos en las modalidades de 15 y 5 kilómetros, en una noche en la que el deporte de montaña brilló con luz propia en Melilla.
Una prueba con doble reto: la montaña y la noche
La modalidad reina, con un recorrido de 15 kilómetros por parajes montañosos, fue un auténtico desafío físico y mental. La victoria en categoría masculina fue para Jesús Antonio Mosquera Piñeiro, quien realizó una carrera sobresaliente, controlando los tiempos desde el inicio y finalizando con un crono de 1:08:07. Le siguieron en el pódium Guillermo Cirarda, segundo con 1:13:17, y Víctor Zubicoa, que entró apenas un segundo después.
En categoría femenina, la ganadora fue Hany Hadi, con un tiempo de 1:23:39, demostrando una gran consistencia a lo largo de todo el trazado. El segundo y tercer puesto fueron para Paula Jiménez, del Club Triatlón Melilla, y Rosa Garrido, ambas con un tiempo idéntico de 1:33:29, reflejo de una carrera igualadísima que se decidió en los últimos metros.
En cuanto a la prueba corta de 5 kilómetros, también muy técnica y exigente por el terreno mojado y las condiciones nocturnas, el vencedor en la categoría masculina fue Ilies Kartit Lara, con un tiempo de 23:00, mientras que en categoría femenina se impuso Melanie Navarro Ruz, con un excelente registro de 23:02, completando una de las llegadas más ajustadas y emocionantes de la noche.
Seguridad, planificación y respaldo institucional
Uno de los pilares fundamentales del éxito de esta primera edición ha sido la impecable organización y planificación, priorizando en todo momento la seguridad de los participantes. Desde la FMEM se desplegó un dispositivo especial en coordinación con Protección Civil, Policía Local, voluntarios y servicios sanitarios, garantizando que la prueba se desarrollara sin incidentes graves, a pesar de las complicadas condiciones. La carrera también ha contado con un importante respaldo institucional. El consejero de Deporte, Miguel Ángel Fernández Bonnemaison, y el director general de Política Deportiva, Ángel Guerrero, no solo estuvieron presentes durante todo el desarrollo de la competición, sino que también participaron en la entrega de trofeos, reconociendo el esfuerzo de los corredores y la labor de clubes, técnicos y voluntarios. “Ha sido una noche dura, pero también emocionante. Ver cómo los deportistas de Melilla y de fuera se enfrentaban al frío, al viento y al terreno con tanta entrega es un orgullo para esta ciudad”, expresó el consejero tras la entrega de premios.
Un evento que apunta a consolidarse
Desde la Consejería de Deporte se ha trasladado una felicitación expresa a la FMEM, a los clubes participantes, al equipo técnico, y a todos los voluntarios que hicieron posible el evento, así como a cada uno de los corredores que aceptaron el reto. La buena acogida de esta edición inaugural hace prever que la prueba pueda convertirse en una cita fija del calendario deportivo local, con potencial incluso para atraer a corredores de otras ciudades y comunidades autónomas en futuras ediciones. Asimismo, la organización ha puesto en valor el uso de la montaña y los espacios naturales de Melilla como escenarios idóneos para la celebración de eventos deportivos de alta exigencia, compatibles con la sostenibilidad, el turismo activo y la promoción de la vida saludable.
Conclusión: montaña, deporte y compromiso
La I Carrera por Montaña Nocturna de Melilla ha demostrado que el deporte local está preparado para dar un paso más y explorar nuevas fórmulas de competición. La combinación de montaña, noche, climatología adversa y espíritu deportivo ha dado como resultado un evento único, que ha dejado huella entre organizadores, participantes y espectadores. En una edición inaugural marcada por la dureza del terreno y las condiciones climáticas, el balance no puede ser más positivo: 192 corredores cruzando la meta, cientos de aplausos y una ciudad que confirma su compromiso con el deporte al aire libre y con el crecimiento de su oferta competitiva.








