La senadora del Partido Popular por Melilla, Isabel Moreno, defendió este martes pasado en el Pleno del Senado una moción del Grupo Parlamentario Popular para exigir al Estado una respuesta ante la crisis de seguridad en Ceuta y garantizar el futuro de Ceuta y Melilla. Moreno sostuvo que "Ceuta y Melilla se defienden con hechos y compromisos porque somos España y somos Europa", y acusó al Gobierno central y a Pedro Sánchez de "no haber estado a la altura" de la situación en la ciudad autónoma.
La moción defendida por Moreno recoge cinco puntos principales. En primer lugar, reclama la tramitación urgente, "con todas las garantías", del retorno o expulsión de las personas que, según la senadora, entraron de forma irregular en Ceuta, tanto mayores como menores de edad. "Pongan los recursos necesarios y activen Europa. Señorías, con un refuerzo de seis funcionarios no se soluciona, esto se enquista", afirmó.
El texto también apuesta por una frontera "segura y protegida de forma permanente, no coyuntural", y plantea mantener con Marruecos "una relación de cooperación, pero jamás de dependencia", en palabras de Moreno. Otro de los puntos pide otorgar la consideración de agentes de la autoridad a los militares desplegados en Ceuta, y el último reclama un estatus europeo reforzado y mayor presencia del Estado para ambas ciudades autónomas, junto a un plan de reactivación económica de 650 millones de euros.
Moreno cifró en más de 80.000 las personas que, según sus datos, entraron en Ceuta en apenas 30 horas, en lo que definió como "un ataque híbrido para desestabilizar al Estado", que habría costado la vida a 141 personas. La senadora sostuvo que, 48 días después, la ciudad "paga la dejación de funciones del Ejecutivo", con episodios de caos, inseguridad y colapso de servicios públicos.
La parlamentaria calificó de "muy grave" la situación de mujeres y niñas, al citar 23 agresiones sexuales registradas, y criticó lo que llamó un feminismo "selectivo" por, a su juicio, no pronunciarse al respecto. Moreno afirmó además que, según el propio presidente del Gobierno, quedarían más de 13.000 personas en situación irregular en la ciudad.
Sobre el dispositivo fronterizo, la senadora denunció que solo había "cinco guardias civiles en la frontera de Ceuta", una cifra que contrapuso al operativo de seguridad de La Mareta. También reprochó al ministro del Interior, Grande-Marlaska, sus declaraciones sobre la percepción de inseguridad en la ciudad.
Moreno reivindicó que "defender las fronteras es defender la soberanía y el Estado de derecho" y afirmó que el Gobierno tenía dos obligaciones ante la crisis: proteger las fronteras y exigir explicaciones a Marruecos, algo que, a su juicio, no cumplió. La senadora cerró su intervención asegurando que Ceuta "no está sola" y que Melilla se mantiene junto a la ciudad hermana.








