La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico de hachís tras localizar en Ceuta un complejo narcotúnel utilizado para introducir grandes cantidades de droga en España. La infraestructura, oculta bajo una nave industrial y camuflada tras un refrigerador insonorizado de grandes dimensiones, contaba con tres niveles y un sistema de raíles, vagones, poleas y grúas que permitían trasladar los fardos sin contacto visual directo entre los implicados .
El túnel disponía de un pozo de descenso que conducía a una cámara intermedia donde se almacenaban los fardos, conocida por los investigadores como “narcodespensa”. En este espacio, la droga era organizada en palets antes de ser desplazada mediante un sistema mecánico hacia el exterior. Desde un nivel inferior partía un entramado subterráneo con características propias de una mina, en el que los vagones circulaban sobre raíles diseñados para soportar grandes cargas .
Para garantizar su funcionamiento, la infraestructura contaba con sistemas de bombeo destinados a evacuar el agua procedente de depósitos subterráneos, así como con un avanzado aislamiento acústico que permitía mantener la actividad sin ser detectada. El túnel conectaba directamente con Marruecos, facilitando la introducción de importantes cantidades de hachís de forma continuada .
La investigación se inició en febrero de 2025 tras detectarse una organización asentada en Ceuta con capacidad para mover grandes cargamentos de droga hacia la península y otros puntos de Europa. Los agentes lograron identificar a los dos principales responsables: uno en Marruecos, considerado el “narcoarquitecto” y presunto responsable de otro túnel descubierto previamente, y otro en Ceuta, encargado de coordinar los envíos y las operaciones logísticas .
Durante las pesquisas se detectaron diversas rutas de transporte, incluyendo el uso de camiones de gran tonelaje, embarcaciones de alta velocidad en la costa andaluza y conexiones marítimas hacia Galicia. Entre las intervenciones más destacadas figura la incautación de 15.000 kilos de hachís en Almería, así como otros alijos en diferentes puntos del territorio .
El operativo final, en el que participaron más de 250 agentes, incluyó 29 registros en distintas provincias y se saldó con 27 detenciones. En total, se han intervenido más de 17 toneladas de droga, 1,43 millones de euros en efectivo, 66 equipos de comunicación y 15 vehículos de lujo .
La operación ha permitido desmantelar una infraestructura considerada de alta complejidad y uno de los sistemas más elaborados detectados para el tráfico de hachís entre Marruecos y España.









Jod*r, es que que NADA BUENO llega de Marruecos... Lo mismo piensan los argelinos con la droga que les llega del asqueroso vecino común... Menuda cruz tenemos... Ojalá nuestro vecino fuera Liechtenstein