El Hospital Universitario de Melilla (HUME) ha incorporado la crioneurolisis, una técnica innovadora para el tratamiento de la espasticidad y determinados tipos de dolor, convirtiéndose en uno de los centros referentes en España en la aplicación de este procedimiento. La implantación, anunciada este martes por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), refuerza la apuesta por la introducción de tratamientos avanzados en la ciudad.
La espasticidad es una afección de alta prevalencia en España que afecta a cientos de miles de personas y que suele aparecer tras un ictus, una lesión medular, parálisis cerebral o esclerosis múltiple. Esta condición provoca rigidez muscular, dificultad para el movimiento, dolor y una importante dependencia funcional, con un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes.
La crioneurolisis es un procedimiento mínimamente invasivo que consiste en aplicar frío controlado a -80 grados centígrados sobre nervios periféricos seleccionados. Esta aplicación genera una lesión reversible y precisa que reduce la hiperactividad nerviosa sin afectar a estructuras cercanas como vasos sanguíneos o tejidos blandos, lo que contribuye a su perfil de seguridad.
El tratamiento se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local y bajo control ecográfico. En el procedimiento participa también una enfermera formada específicamente en el manejo del equipo, lo que, según fuentes oficiales de Ingesa, refleja el nivel de capacitación del personal del centro.
El médico rehabilitador responsable de la implantación, Jorge Moreno, ha explicado que la incorporación de esta técnica permite ofrecer una alternativa en casos de espasticidad graves o refractarios a la toxina botulínica, tratamiento habitual hasta ahora. Según detalla, los efectos pueden observarse de manera inmediata y la duración del beneficio puede prolongarse incluso más de un año, tal y como recogen estudios desarrollados en Canadá. El especialista está documentando los casos tratados en Melilla con vistas a una futura publicación científica.
Además de su aplicación en espasticidad, la crioneurolisis puede emplearse sobre nervios sensitivos para interrumpir la sensación dolorosa. En este sentido, el servicio ha tratado a pacientes con artrosis avanzada de rodilla que han experimentado una mejoría del dolor y de su calidad de vida. Antes de aplicar la técnica, se realizan bloqueos diagnósticos con anestésicos para determinar si el paciente es candidato al procedimiento.
Desde el Ingesa subrayan que la incorporación de la crioneurolisis forma parte de su estrategia para consolidar una sanidad pública moderna, resolutiva y basada en la evidencia científica. La medida se enmarca en una línea de actuación que ya ha permitido implantar recientemente en Melilla otras técnicas innovadoras, reforzando el papel del Hospital Universitario como centro de referencia en la modernización de la atención sanitaria en la ciudad.








