Una vez más, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, reclamó al ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, que solucione el problema del régimen de viajeros para que se puedan pasar mercancías de Melilla hacia Marruecos “sin problema”.
Sucedió, según contó Imbroda este sábado, hace un año y medio aproximadamente mientras caminaba por la calle Princesa, en Madrid, y recibió la llamada telefónica de Albares, quien le dijo, según el presidente, que “ya estaba solucionado lo de la aduana” y que estaba a su “disposición”. Él le contestó que se habían hecho varios ensayos que “no habían valido para nada”.
“A estas alturas de la vida, desde agosto de 2018. ¿hay alguien todavía en Melilla que esté esperando que la aduana comercial se abra? Si hay alguien, tiene más moral que Job. Es para hacerle un homenaje”, declaró Imbroda, quien cree que “no se va a abrir porque no quiere Marruecos y el Gobierno español está con otros intereses que no pasan precisamente por que la aduana comercial de Melilla sea un elemento que pueda molestar en las negociaciones”.
Para el presidente de la Ciudad, más allá de la última Reunión de Alto Nivel (RAN) celebrada entre España y Marruecos hace unos días y sobre la cual aseguró no tener información, “es una tomadura de pelo, continua desde agosto de 2018” e ironizó con que, cuando la delegada del Gobierno decía que habían hecho dos ensayos, eran para “comprobar que el camión rodaba”.
Así, Imbroda afirma que no espera “absolutamente nada”, porque ya sabe “lo que hay” y lo tiene “interiorizado”. “Eso es como si sacamos la pica y nos vamos a los molinos de viento como el Quijote. Hay que darle la vuelta al molino, y eso significa que entre el PP a gobernar España”, declaró.
Aunque no era su intención “molestar a una parte de la población”, volvió a pedir al Gobierno central el régimen de viajeros bidireccional y, en consonancia con las recientes declaraciones del presidente de la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME-CEOE), Enrique Alcoba, concluyó que, “si no hay régimen de viajeros exactamente igual para todos, llevan razón los empresarios” y habría que cerrarlo también desde Marruecos hacia Melilla para evitar las “discriminaciones” y las “tomaduras de pelo”.









Bla, bla, bla