El diputado local de Coalición por Melilla (CpM), Emilio Guerra, ha criticado la decisión del Gobierno de la Ciudad Autónoma, presidido por Juan José Imbroda (PP), de no participar en la Conferencia Sectorial de Infancia, al considerar que responde a “gestos simbólicos de confrontación” que perjudican los intereses de Melilla, especialmente en materia de menores extranjeros no acompañados.
En una nota de prensa, el cepemista Guerra califica esta ausencia como un “grave error político e institucional”, al entender que la Ciudad ha renunciado a estar presente en el principal órgano de coordinación entre el Estado y las comunidades autónomas en asuntos clave como la financiación, la acogida y la distribución de menores migrantes. A su juicio, la decisión no responde a un conflicto de agenda, sino a una postura deliberada del Ejecutivo local, en línea con las críticas expresadas por el consejero Marín, quien ha llegado a definir este foro como una “chapuza” del Gobierno central.
El diputado de CpM sostiene que esta actitud resulta “impropia” de una administración que debe priorizar la defensa efectiva de los intereses de la ciudad por encima de estrategias de confrontación partidista. En este sentido, advierte de que la ausencia de Melilla implica, en la práctica, renunciar a influir en decisiones que afectan directamente a su sostenibilidad social, económica y administrativa.
Guerra también alude a las críticas realizadas por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, hacia la no asistencia de representantes del PP de Melilla, señalando que la “lealtad institucional no implica sumisión”, pero sí exige presencia en los espacios de decisión. Según expone, la estrategia de la “silla vacía” debilita la posición de la Ciudad, especialmente en un contexto en el que el propio Gobierno local reclama más de 20 millones de euros en financiación pendiente.
Asimismo, contrapone la postura del Ejecutivo melillense con la de otros territorios como Ceuta o Canarias, que, pese a mantener posiciones críticas, continúan participando activamente en los foros institucionales y en las reuniones convocadas para abordar este tipo de crisis. Para Guerra, esta diferencia refleja una falta de iniciativa y una renuncia al ejercicio de la responsabilidad institucional.
Finalmente, el diputado insiste en que la defensa de los intereses de Melilla, y en particular de los menores en situación de vulnerabilidad, requiere una estrategia basada en la interlocución, la presencia activa y la capacidad de influencia en los ámbitos donde se toman decisiones.








